En mí.
Ahí era donde pertenecías. Donde te amé tanto, sin importar nada, donde decías que te sentías a gusto y sin tener que fingir nada. Aquí, junto a mí, muy cerca de mi corazón era donde pertenecías. Pero te fuiste, aun cuando siempre decías que no me dejarías.
Y me olvidaste, aun cuando decías que jamás lo harías.