Queridos lectores, es un gusto volver en esta oportunidad a escribirles de temas que estoy seguro serán de su interes. Como siempre mi apuesta esta en el interés pleno de que ustedes puedan al terminar esta lectura, tener más información a la hora de tomar las mejores decisiones para su salud.
Existe desde hace algunos años una tendencia en la medicina a buscar las raíces de la medicina integral más que la sistemática, esto se refiere a que los médicos debemos entender que las enfermedades no son de un órgano o sistema en particular, sino que el cuerpo humano esta interrelacionado de una manera perfecta en un equilibrio que hay que mantener.
He tenido la oportunidad de leer un libro llamado, "El cerebro que late" cuyo autor es el renombrado cardiólogo Argentino Jorge Tartaglione donde se se indaga sobre el cerebro como el órgano que es el centro de la vida y sus fascinantes secretos.
Relación Corazón y cerebro.
Cerebro y corazón tienen una relación indisoluble. El corazón es el encargado de llevar sangre con oxígeno y nutrientes al cerebro para que este pueda llevar a cabo la fabulosa función que tiene como una de las estructuras más fascinantes y misteriosas del cuerpo humano. El corazón actúa como la bomba que irriga de sangre a al cerebro por intermedio de vasos sanguíneos los cuales transportan sustancias que influyen en sus funciones, como lo son llevar los neurotrasmisores y hormonas que llevan los mensajes para generar los estados de ánimo, como la ira, depresión, hostilidad, euforia o alegría.
Esto ha generado que el corazón se transforme en un órgano de conexión en el organismo, y va más alla del pensamiento colectivo como el sitio donde se alojan las emociones. La forma en como se comunican estos dos órganos vitales para la supervivencia son la sangre y los nervios. Los mensajes ven en forma bidireccional entre el cerebro y el corazón. Todo lo que el pensamiento y las emociones generan modifica la frecuencia cardiaca y la contracción y lo que al corazon le suceda impide que el adecuado riego sanguineo lleve al cerebro todo lo que necesita.
Entendiendo esto les puedo asegurar que cuidar su cerebro puede asegurar calidad de vida, y cuidar el corazón le regalará años de vida.