Los guantes que usan los astronautas son muy pesados, abultados y cuando se presurizan aprietan los dedos tan fuerte que terminan cortando su circulación sanguínea y afectando directamente las uñas, al mismo tiempo que una potente presión oprime la punta de cada uno de los dedos. Generalmente las manos de los astronautas terminan llenas de rozaduras, ampollas y la progresiva caída de las uñas.
Por la incomodidad y el dolor que producen las caídas de las uñas, algunos astronautas han llegado a extraerse las uñas quirúrgicamente antes de iniciar su viaje al espacio, esto con el fin de evitar que se produzcan heridas y posible infecciones en los dedos.
Si quieres conocer más sobre el tema, puedes consultar la siguiente página de Internet: https://quamtum.blogspot.com/2011/02/viajar-al-espacio-tiene-un-precio-en-la.html