Un poema acompañado de una fotografía donde se enmarca un sentimiento en sintonía. Al menos es lo que se pretende hacer (risas). Y con ustedes...
Nada es tan aberrante como un soplo al corazón después de una noche de lujuria plena. Los cuerpos por separados empiezan a derretirse en medio de un escalofriante descenso que va renombrado cada extremidad. las gotas hacen ruidos al caer y se van empozando en la frente de un imaginario casi incoherente. Las imágenes se distorsionan y se llenan de pedazos de recuerdos olvidados, como un "collage" de colores extraños: brillantes, humeantes, fluorescentes; cargado de manchas en espirales.
=O=O=O=O=O=O=O=O=O=O=O=O=O=O=O=O=O=O=O=O=O=O=
Gracias por pasar, nos estamos leyendo. ¡Saludos!