Señor Jesús, ayer fue un día complejo, de inicio de semana. Costó dedicar un rato para compartir contigo. Esta mañana aprovecho la primera hora para estar junto a ti, y en silencio escucharte; descubrir el camino que debo recorrer en paz y con mucha esperanza.
Confío en ti y en cada persona que me acompaña en la misión que nos encomiendas. Es bueno sentirse parte de tu familia, poder ser uno de tus hermanos, tener esa oportunidad. Tan solo nos pides escuchar tu palabra y cumplirla. Ya conoces nuestra realidad, lo que somos, tenemos y podemos.
Ayúdanos a vivir en la novedad de tu Evangelio, a ser fieles a tu inspiración en cada momento del día. Disfrutar de esos momentos que nos dan la energía que necesitamos para luchar por lo que queremos. Rodearnos de amor, para poder ver todo de otro color, así las penas son menos y los dolores se curan más rápido.
Gracias por todo lo que encontraremos hoy como espacio y oportunidad para hacer el bien y hacerlo bien. Gracias, porque podremos con tu ayuda en todo amar y servir. Danos tu amor y gracia que eso nos basta. Amén. PAZ Y BIEN.