Esta semana tuve la oportunidad de viajar por primera vez en mi vida a la ciudad de Mérida en el Estado Mérida Venezuela. Para participar en condición de facilitar en un encuentro denominado “Donde estamos y hacia dónde vamos”, dirigido al personal que labora en la Radio de Fe y Alegría Mérida 105.9 FM.
Viajar puede ser sinónimo de disfrute, placer y distracción. Sin embargo, debido a la situación económica de Venezuela, viajar en estos tiempos “es un dolor de cabeza”.
Primero, conseguir un boleto o pasaje es una odisea por los pocos aviones o busetas que están operativos. Segundo, encontrar dinero en efectivo es algo casi imposible y si lo consigues debes pagar como mínimo el 100% para obtenerlo. Es decir, pagar para tener el papel monedas. Tercero, que te coincida el banco con el del dueño de la buseta para poder pagar el pasaje con transferencia.
Este encuentro estuvo ascuas debido al drama social, económica, político que se vive en Venezuela.
Lo importante es resolver. Logré conseguir el dinero en efectivo, un amigo para que le transfiera al dueño de la buseta y viajar por escala a Mérida. Desde Barquisimeto hasta El Vigía (una ciudad cercana a Mérida) y de El Vigía finalmente a Mérida. Fueron 12 horas de camino que me permitieron conocer varios pueblitos y aldeas. Hasta llegar a “La Ciudad de los Caballeros” Mérida.
Bienvenidos a Mérida
El recibimiento en Mérida fue espectacular. La gente súper amable, atenta y de verdad que me sentí como en casa con tan solo pisar esa bendita tierra.
Pero, no todo fue color de rosa, en los merideños están atravesando actualmente por un grave problema con los servicios básicos: La electricidad, el agua potable y la recolección de la basura brillan por su ausencia. Atención al dato: en 72 horas que estuve allá literalmente no contamos con el servicio eléctrico, los merideños llevan 5 días sin agua y la basura nadie la recoge; ni la Alcaldía ni la Gobernación. Debido a esta situación, hasta samuros observé en las avenidas principales de la ciudad.
Encuentro con los comunicadores
Durante los días 25 y 26 de abril estuve compartiendo con grupo de comunicadores sociales que hacen vida en la Radio de Fe y Alegría Mérida 105.9 FM. En el encuentro pude compartir con periodistas, productores, educadores y aficionados al medio radial.
Fueron dos días, donde nos miramos a lo interno y lo externo. Echamos un vistazo el país que tenemos y soñamos el país que queremos.
De este encuentro salieron vivencias personales, la gente drenó la crisis que vive, las dificultades que presentamos y las oportunidades para proyectar la radio que Mérida sueña y necesita.
Un lugar donde siempre quise estar
Una de las cosas que me encantó es que el encuentro se llevó a cabo en la Casa San Javier del Valle en una zona alta de Mérida. Me habían hablado de lo maravilloso y espectacular que era el lugar y estar allí para mí fue todo un placer.
Me disfrute el buen clima, los frondosos árboles, la amabilidad de las personas que administran el lugar y con las personas maravillosas que compartí.
Este lugar, la Casa San Javier del Valle, es un lugar muy emblemático para quienes tenemos el carisma ignaciano de San Ignacio de Loyola. Según me contaron, ese lugar fue construido en homenaje a los 15 jóvenes que acompañaban al Padre José María Velaz, fundador de Fe y Alegría y que murieron en un vuelo en el Páramo de Mérida.
Aquí el post de
El remate final: La Mérida turística
Ir a Mérida y no pasear en algunos lugares turísticos es como si fuese ido a Mérida. Así que gracias a mi amigo y colega nos fuimos hasta el Teleférico. Solo hasta la estación central porque estaba en mantenimiento (lo malo de la cosa). Igual me tomé algunas fotos.
Caminamos por las angostas calles de piedra y conocí la imponente Catedral de Mérida, con una línea arquitectónica muy particular. Inaugurada en el año 1960.
Además, conocí el Santuario del Santo Niño de la Cuchilla. Allí no me pude quedar mucho tiempo porque la hora del regreso no me lo permitieron.
Gracias Mérida…