Dibujar es algo que siempre me ha gustado. A diferencia de la danza, nunca me quise dedicar a ello, siempre lo vi como un hobby. En realidad, es algo en lo que ni siquiera soy buena, a mi parecer. Sin embargo, en comparación a mis viejos dibujos y observando los actuales puedo admitir que he tenido una evolución en eso. Me obsesiona dibujar retratos, sinceramente. A veces dibujo rostros que solo se me vienen a la mente, a veces tomo alguna foto existente de algún famoso o algo y me dedico a dibujarlo. En el momento que aprendí a dibujar anime, eso es lo que solía a dibujar. Siempre rostros, es lo que normalmente dibujo.
Este fue el primer personaje de manga que dibujé. La llamé Mizuki, lo cual significa «Luna llena». Lo dibujé como por el 2014, una época en la que veía mucho anime (no lo hago porque a veces me da flojera), pero quería aprender este estilo de dibujo y eso hice. Por lo que fui rápidamente a Google y escribí en el buscador cómo dibujar manga. Recuerdo usar un lápiz mongol 2, un lápiz HB que usaba para dibujo técnico, cuando estaba en bachillerato y por último utilicé un marcador extra fino, de esos que también usas en bachillerato. Comencé haciendo los trazos en lápiz mongol 2 y luego repasé los trazos con el extra fino. Usé el lápiz HB para detallar las sombras y los contornos, lo que dio como resultado a Mizuki. Quizás no sea lo mejor, pero en su momento me sentí completamente orgullosa.
No obstante, hoy día soy más de tratar retratos más realista y menos caricaturescos. Se me hace completamente difícil dibujar paisajes, animales y objetos. O simplemente no son de mi atención. Más que nada me obsesionan los ojos, es la parte del cuerpo que me encantaría detallar mucho mejor. Mientras que los labios es la parte del cuerpo que más se me complica.
Además de dibujar sobre papel, me gusta mucho usar el photoshop. Incluso consideré estudiar Diseño Gráfico y me dijeron que podía estudiar publicidad. Mi sueño siempre ha sido tener una tableta gráfica para poder dibujar con buenos programas de manera digital. Sin embargo, me debo limitar a lo que puedo. En mi época de adolescente solía imitar fotos de famosos. Hasta que un día quise buscar alguna imagen genial de algún clarinetista con fondo asombroso, no lo encontré. Dije que haría uso de mis recursos para poder realizar una propia.
En un principio quise conseguir un buen fondo y colocar mi propia foto sobre él, pero en una búsqueda fallida tuve que improvisar. Capa por capa, fui colocando todos los detalles que requería la imagen. Dos tonos diferentes de azul para el fondo, en donde uno de esos es oscuro y el otro claro. Un pincel de luna, el cual posee un efecto para darle brillo. Además de eso, varios pinceles de nubes con baja opacidad y las estrellas de fondo. Lo mismo con las plantas del suelo. Por último, una foto propia tocando clarinete (tomada de modo rápido en el desastre de mi cuarto) sin iluminación para que se viera como una sombra. La imagen de la izquierda es básicamente lo mismo; la diferencia radica es que la modelo es una amiga y el fondo es una mimesis de un fondo real, el cual nunca supe cómo quitarle el lobo (parte de la imagen original) y por eso me vi en la obligación de volver a hacerlo.
Cosas como esta es que hago como hobby. Cuando estoy aburrida en clases o en mi casa suelo dibujar, cuando tengo computadora, intento dibujar también, pero es mucho más difícil sin tarjeta gráfica. Por eso salen cosas como la siguiente imagen:
Este fue un intento de dibujar a la protagonista del juego rpg, Dreaming Mary, por allá por el 2015, pero como dije, sin tableta gráfica es complicado hacer un dibujo de calidad. Como sea, no soy experta, pero me gustaría mejorar.