Algunas fechas sirven para conocer cuántas personas de las que conforman el sistema de almas y de cuerpos que gravitan al rededor de tu existencia de hecho les importas de verdad. Eso se ve tanto en los buenos como en los malos momentos. Y últimamente he estado plagado de malos momentos. Llevo muy malas rachas. Por tal razón que llevo unos meses de mi vida queriendo hacer un «cambio positivo» saliendo de las personas que he detectado como tóxicas y falsas en mi entorno. Esto me ha alejado de muchas personas pero ha sido medicinal. Anda, recomiendo que algún día lo pongan en práctica.
La he pasado bien en mi cumpleaños. Estuve solamente con mi familia y salí a comer pizza y pastel. Cosa que el año pasado no pude hacer a raíz de la crisis económica.
Digamos que decidí darle yo mismo importancia a esta fecha. Poca gente me felicitó a comparación de otros años. Pero como todo el mundo dice, no de trata de cantidad sino de calidad.
Afortunadamente pude evitar sentirme deprimido.
Por otra parte, en revisado en mis archivos y encontré dos cuentos que escribí hace varios años, cuando comencé a escribir. Los quiero editar para compartirlos con ustedes esta semana.
Le mando un saludo y un fuerte abrazo a por su enorme cariño y su gran apoyo en Steemit hacia mi persona. Es la persona más cariñosa y singular que haya encontrado en esta enorme comunidad. Como una zanahoria en donde se supone que debía de haber un tomate. ¿Podéis creerlo?
(Prueba infalibe de que sí sonríe —ignoren las ojeras—)
La fuente de la imagen es evidentemente la NASA porque... yo qué sé.