Saludables días amigos, por acá les traigo un tema de salud muy, muy importante, que todo ser Steemian@ debería conocer para preservar su salud integral, como son los radicales libres presentes en nuestro organismo, y lo que pasa si éstos se reproducen descontroladamente. Acompáñenme a estudiar este importante tema.
Nuestro cuerpo, es un complejo conglomerado de células, tejidos, fluidos, músculos, entretejidos en un sistema de órganos que se interrelacionan entre sí, por átomos y electrones que trabajan en pareja, en un ambiente molecular estable.
Pero no siempre es así, ocurre que nuestro cuerpo está en una constante lucha contra los virus, bacterias y cualquier cantidad de agentes patógenos que ingresan a nuestro interior por diferentes vías. Y en esa pelea constante, están los átomos buscando emparejarse con los electrones. Pero en ocasiones estos electrones no logran encontrar pareja y anda libre, es decir, es un radical libre.
Se le llama radical, porque forma parte de un extremo atómico – electrónico que circula por todo nuestro organismo buscando pareja, y su efecto es altamente reactivo, debido a la gran fuerza electroquímica que posee, en afán de alcanzar la estabilidad molecular que necesita.
Una vez que el electrón logra conseguir su pareja, aunque un poco dispareja, porque esta vez son las moléculas las que logran aparearse. Pero como quiera que es una pareja “defectuosa”, éstas se desplazan por todo el organismo, robándole energía y provocando inestabilidad en el sistema inmune, destruyendo las células
Pero, ¿por qué se produce todo este evento celular en nuestro organismo?
Como les expliqué allá arriba, nuestro organismo produce espontáneamente radicales libres a toda hora del día, y un organismo sano, tiene la capacidad de combatirlos sin que éstos causen mayor daño a nuestras células. Pero, ¿A que nos referimos con organismo sano?
Pues a un organismo fuerte, bien alimentado, que no esté intoxicado con alcohol, ni tabaco, ni fármacos, que produzca suficientes antioxidantes para que pueda exterminar a estas parejas disparejas:
De electrón con molécula.
La función de un radical libre es de atacar en “manadas,” a los virus y microbios, a fin de establecer lo que se conoce en la bioquímica como “reducción”, que participa en un proceso bastante complejo, difícil de exponer en un solo post. Pero lo que me interesa destacar ahora, es la necesidad de detener o mejor, “reducir” el exceso de oxidación en el cuerpo, para evitar que nuestro organismo enferme con el exceso de radicales libres, causante de tantas enfermedades como el cáncer, la esclerosis múltiple, mal de Parkinson, leucemia, diabetes, insuficiencia renal, Alzheimer, cirrosis, y un largo etcétera.
El tiempo de existencia de un radical libre, es de microsegundos, pero tiene la capacidad de reaccionar y provocar auto resistencia a ciertos elementos del medio ambiente, como los agentes contaminantes, tales como el smog, los ácidos químicos industriales, la radiación, los rayos ultravioletas, los alimentos procesados, los herbicidas, pesticidas, los colorantes, saborizantes, entre muchos otros elementos adversos.
Como protegernos de los radicales libres
Actualmente, este tema ha cobrado gran importancia en nuestra sociedad, que ha tomado conciencia, ante las gravísimas consecuencias que ha traído un elevado índice de muertes y enfermedades crónicas por el efecto devastador de estos elementos en nuestro organismo.
Para lo cual, las diferentes ramas de la medicina oficial, y la no convencional, han tomado la solución en sus manos diseñando terapias antioxidantes, por medio de:
•Dietas ricas en nutrientes proteicos un abundante consumo de todo tipo de frutas y vegetales crudos y frescos, como el brócoli, coliflor, remolacha o betarraga, aguacate, rico en omega 3.
•Incorporar el consumo de semillas como la de maní, nueces, merey, pistachos, auyama o calabaza, entre otras.
•Consumir cereales, tales como la avena, la chía, el trigo, el maíz, amaranto o bledo como también se le conoce.
• Incorporar el consumo de granos, y complementar con suplementos minerales y oligoelementos.
• Disminuir el consumo de carnes rojas y aumentar el consumo de pescados y otras especies marinas
• Evitar el consumo de grasas saturadas e incorporar los aceites vírgenes que no sean procesados a altas temperaturas
• Así como hacer ejercicios moderados regularmente, interactuar con la naturaleza más frecuentemente, caminar descalzo sobre el césped verde, y sobre terrenos libres de cemento y cerámica.
Siguiendo estos consejos nutricionales, podemos disminuir en gran medida el impacto nocivo de este proceso molecular en nuestro organismo