Amigos! Mi felicidad ya era completa cuando llegué. La sensación de estar entre dunas enormes de arena es inexplicable.
El día me regaló un atardecer inolvidable.
A mi espaldas una joya de la naturaleza.
Un oasis natural. El oasis de América.
Subimos a pie. No se nota pero es alto y fue agotador. La vista hizo que todo valga la pena.
Para mi fue un sueño cumplido.
Huacachina, el oasis de América queda en Perú.