Necesitaba desconectar del mundo y me fui al sur del sur: Tarifa. Ese pueblo que te atrae directo al mar.
Ese desde el que se puede observar la cercanía de otro continente, al que pareciera fácil llegar con solo estirar la mano.
El lugar donde puedes elegir Mediterráneo o Atlántico en apenas unos metros y en el que te reciben sus calles estrechas y adoquinadas.
Me fui a Tarifa buscando desconectar, y me encontró su poesía.
No se está nada mal al sur del sur.