La mayoría de personas ha visto y publicado información en cualquier red social, donde nos quejamos de algún suceso en nuestra vida, hablamos de lo triste o solos que nos sentimos. Es amplio el repertorio de confesiones, quejas y demás desgracias que algunos suelen hacer público en las redes sociales.
Imagen del ilustrador Pawel Kuczynski
Todos seguramente hemos pasado por crisis, momentos en lo que necesitamos desahogarnos. Necesitamos decir lo mucho que odiamos a un presidente, lo mucho que extrañas a tu ex esposa. Lo que me planteo es ¿por qué usamos a las redes para decirlo?
Quizas es algo natural del ser humano,la religión ha sabido explotar mucho las culpas y tristezas, ¿quien después de confesarse ante un padre no se ha sentido aliviado? Esto mismo sucede con las redes sociales, posteas algo y te alivias. Es una especie de efecto placebo, nuestros demonios siguen ahí pero ya se lo contamos al mundo y podemos seguir con nuestra vidas.
Al confesarnos intentamos eludir, y con la tecnología actual todo se ha hecho más fácil, incluso confesarnos......