He aquí la historia de los que viven en la tierra desbandada, un joven, un corazón roto, una fotografía. No lo había entendido antes hasta que fueron sus propios ojos los que descubrieron al joven detrás del libro. Un adiós, una esperanza, el recuerdo de la última mirada. No quiso aceptarlo hasta que ya estaba lejos, no quiso decirlo hasta que con lágrimas se llevó la fotografía al pecho. La historia de muchos, la historia de uno, la historia de nadie. Nadie vería en la foto lo que ella vio, nadie sería la lejanía y la soledad. Ella lloraba la ausencia de quien tuvo frente a sus ojos por largos años que ahora podían parecerle días. No había otra opción más hacedera que la de esperar con esperanza y sin temores. Ella lo encontró, ella lo escuchó, ella se paró frente al muro y colgó la foto junto a las otras. Nadie sabía perfectamente todo lo que estaba por ocurrir.