Imagen cortesía de Neurociencia. El blog de José Ramón Alonso
Hola, me gustaría presentarme, mi nombre es Jhon y soy reptiliano. Debo aclarar que no soy extraterrestre, mucho menos soy una mezcla entre un humano borracho con un cocodrilo como algunos de ustedes muy burlonamente nos describen, porque podría decir que para nosostros ustedes parecen un cruce entre cerdos con monos muy cachondos, pero no estoy aquí para intercambiar insultos, llegué a defender a mi noble especie.
Debo decir que nací en este planeta, la tercera roca después del sol, mi especie y yo hemos estado viviendo entre ustedes durante muchos años y ni siquiera la mayoría de la humanidad se han percatado de nuestra presencia, aunque debo reconocer que algunos de los sullos (pocos la verdad) nos han visto pero curiosamente o les causamos miedo o sienten la necesidad de unirse a nosotros, déjenme deciles que no queremos que criaturas poco éticas y engañosas formen parte de nuestro club.
Los reptilianos evolucionamos en paralelo con ustedes, de hecho la humanidad nos parecían criaturas adorables, pero a medida que se convirtieron en Homo Sapiens y se extendieron por todo el planeta, nos dimos cuenta de que son de armas tomar, no tanto por su inteligencia sino por la capacidad destructiva que poseen. Ante tanto salvajismo decidimos mimetizarnos entre ustedes imitando sus conductas y aprovechándonos de la incapacidad sensorial humana que les impide percatarse de nuestra presencia, asimismo, descubrimos la adoración que sienten por el dinero, fama, fortuna y drogas, así que entendimos que alimentando el gen del consumismo es la mejor forma de dominar a la raza humana, pero no para generar el mal, sino por la misma necesidad de sobrevivir a la voracidad autodestructiva que les carateriza. Para nosotros era mejor ver como se autodestruyen a arriesgarnos a ser víctimas del afán de consumo de la especie humana.
Perdóname si soy tan directo, pero creo que en el fondo les gusta que les traten con cierta dureza. Sé que es difícil para ustedes aceptar que hay seres más inteligentes y superiores por eso nos llamas Dios, Alá, Buda, Messi, Jordan, todos ellos hermanos reptiles que crearon lo que llaman curiosamente religiones para demostrar que podemos dominarlos, debo reconocer que esto último se nos fue de las manos, simplemente hicieron de la fe una razón para exterminarse mutuamente en vez de conciliarse entre sí. En el fondo esperábamos este resultado.
Queridos seres humanos, cohabitantes de este planeta, me despido deseando un exitosos proceso autodestructivo ya que desde nuestros cálculos eso será inevitable al menos que logre recapacitar en sus patrones de conducta y consumo descontrolado, caso contrario, espero que solo ustedes sean los que desaparezcan sin llevarse otras especies en el proceso. Por último, sólo véannos como realmente somos y no como cree que parecemos: humanos en forma de lagartijas.