Jamás antes mis ojos habían contemplado tal nivel de belleza. El supuesto creador sabía lo que se hacía cuando diseñó tan perfectas formas, cada uno de los recovecos y mesetas que esculpen el cuerpo femenino.
No quiero dejar de mirar, no puedo parar de hacerlo y tengo la necesidad de que todo el mundo tenga la oportunidad de ver la perfección ante sus ojos. Una relación natural entre dos seres tan hermosos no puede quedar oculta al mundo, debe quedar plasmada para la eternidad.
Joanna y Whistler disfrutaban acariciándose sobre una cama, ajenas a los pensamientos que rondaban la cabeza de Courbet. Éste comenzó a dibujar la pasión entre ambas, creía que era tan hermoso que no podría ser repudiado por nadie a pesar de las convenciones de la época.
Se habían deshecho de sus ropas y habían acordado posar para Courbet, estaban dispuestas a que todo el mundo viera que la pasión no era algo exclusivo de las relaciones heterosexuales, que dos mujeres podían sentirse atraídas y tenían derecho a disfrutar de su sexualidad con quien ellas consideraran oportuno.
Y así se hizo…
Le Sommeil fue pintado en el año 1865 en Francia y actualmente se encuentra en el Museo de Bellas Artes de París. Para la época, las relaciones sexuales entre dos mujeres, suponía una transgresión demasiado atrevida y polémica. Pero en la actualidad, 150 años más tarde, aún no hemos conseguido normalizarlo y acabar con la homofobia instaurada en nuestro mundo.
Otros cuadros vivientes:
I: La Gioconda
II: El sueño
III: Danae
IV: Desnudo n.º 1
V: El origen del mundo
VI: El gran masturbador
VII: Gebeugter Akt
VIII: La pesadilla
IX: La maja desnuda
X: Hombre de Vitrubio
XI: El sueño de la esposa del pescador
XII: La nieta de Trini