Continúo con el tercer escrito en el tema. Cerré el anterior con la pregunta que hice para lograr una mayor armonía. Pues, antes contaré como comencé en esta temática.
Estaba realmente enrollada como decimos en Venezuela: económicamente mal, familiarmente mal y por lo tanto emocionalmente mal. Lo primero que se me ocurrió fue buscar ayuda psiquiátrica y eso conlleva a que entras en un círculo: la consulta cuesta, los medicamentos cuestan (ahora peor porque no se consiguen) por lo que veía un túnel oscuro. Una tarde iba en el carro oyendo una emisora de radio donde entrevistaban a mi maestro Vladimir Gil (en ese tiempo desconocido) y hablaba de las bondades del masaje yóguico tailandés (MYT). Fui a la dirección indicada, tome cita y comencé. El MYT resultó ser una maravilla, relaja, alivia contracturas, ayuda la circulación y te lleva a un estado introspectivo. Hice varias sesiones y al final me recomendaron hacer yoga y meditar. Es gracioso porque siempre me había reído de esas cosas porque lo veía hasta esotérico. Ya llevo más de 3 años haciendo yoga lo que ha mi edad me permite tener mucha flexibilidad y el mismo tiempo meditando. La técnica de meditación es Vipassana que es una técnica de meditación basada en concentrarse en la respiración y se procura no tocar la parte religiosa ya que puede ser usada por cualquiera no importando su credo.
Ya que siempre voy al instituto Karuna , hice varios talleres: de posturas de yoga, de meditación, de medición de chackras, de consulta del oráculo del i ching, etc. Vladimir me recomendó que caminara, cosa que hago regularmente por lo menos dos veces a la semana. Y es la combinación de todo eso lo que me ha permitido lograr este estado. Por fin internalicé lo que es la ley de la impermanecia (las cosas buenas pasan y las malas también). Deje de culparme por los problemas que se generan mis seres queridos por sus propias decisiones, y que hay cosas que debemos aceptar porque hagas lo que hagas no las puedes cambiar (esos sí, si puedes cambiarlas échale piernas).
Hacer yoga, obviamente tiene múltiples beneficios. Es una actividad física completa y que hace que nuestro cuerpo se mantenga flexible, nuestra mente se calme, nuestro sistema endocrino se active y muchas otras cosas que podríamos profundizar pero que también es muy conocida actualmente.
El masaje yóguico tailandés es una poderosa herramienta que se ha transmitido por generaciones y que llegó hace poco a occidente. Consiste en una secuencia de maniobras que el practicantes hace sobre el cliente (muchas posturas de yoga) para permitir el desbloque de los canales energéticos del cliente.
La medición de los chackras ha sido brillantemente explicado por Barbara Ann Brennan en su libro manos que curan. Aunque hice el taller, en el libro se explica cómo hacerlo interpretar las lecturas, que puedes hacer para cambiar y también que pasa si no cambias. Una cosa que agregar, si tu chackras están cerrados habrá desequilibrio en ti.
Si, ahora puedo aplicarle masaje yóguico tailandes a alguien con problemas de dolor de espalda o insomnio, leerle los chackras a un amigo y decirle cómo interpretar dicha lectura. Un mundo realmente fascinante.