!LIBRES DE LA MALDICIÓN¡
PAN DE VIDA
Gálatas 3:13
“Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero)”.
Reina-Valera 1960 (RVR1960)
ORACIÓN EN FAMILIA
“PADRE, GRACIAS POR ENVIAR A JESUCRISTO PARA DARNOS LIBERTAD TOTAL, GRACIAS PORQUE NOS REDIMISTE Y NOS LIBERASTE DE LA MALDICIÓN DE LA LEY PARA QUE NOS ALCANZASE LA BENDICIÓN DE ABRAHAM, GRACIAS SEÑOR POR COMPRAR NUESTRA LIBERTAD A TRAVÉS DE TU SANGRE JESÚS. TE PEDIMOS QUE TRAIGAS SALVACIÓN, LIBERACIÓN Y VIDA ETERNA SOBRE NUESTRAS FAMILIAS Y NACIÓN, EN EL NOMBRE DE JESÚS. AMEN”.
ENSEÑANZAS DE REVELACIÓN PARA LA FAMILIA
DEBEMOS MANTENERNOS FIRMES EN LA LIBERTAD CON LA CUAL CRISTO NOS HIZO LIBRE (GÁLATAS 3:1-8; GÁLATAS 5:1; 4)
Según la Palabra de Dios, debemos estar firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres y no volvernos a esclavizar en los rudimentos de la ley, de la religiosidad y del Mundo (Gálatas 5:1) porque si nosotros no permanecemos firmes en Cristo, en su conocimiento y en su revelación podemos caer de la gracia de Dios (Gálatas 5:4). Eso era lo que había sucedido con la Iglesia en Galicia, unos ministros judaizantes y religiosos le estaba enseñando que no solo bastaba la gracia y la fe en Cristo para ser salvos y justificados, y que tenían que volver a las obras de la ley y al ritualismo del antiguo pacto (Gálatas 4:9-10).
Por esa razón, el Apóstol Pablo inspirado por el Espíritu Santo le dijo: “¡Oh gálatas insensatos! ¿Quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado?” (Gálatas 3:1). Pablo le había predicado y enseñado claramente la verdad del Evangelio, el por qué Cristo murió en la Cruz, resucitó y les había enseñado que habían sido justificados por la fe en Cristo. Pero estos falsos ministros les enseñaron que no era por la fe en Cristo que serían salvos y justificados, sino por las obras y los rituales de la Ley. Por eso el Apóstol Pablo le dice que ellos recibieron el Espíritu Santo ¿por las obras de la ley o por el oír con fe?, Dios les dio el Espíritu Santo e hizo maravillas, señales, prodigios y sanidades a través de la fe (Gálatas 3:2-5).
El Señor trae un suministro del Espíritu Santo en nuestras vida para hacer maravillas y milagros en nosotros pero la única manera que se manifieste ese poder, es escuchando su Evangelio con fe, tal como lo hizo la mujer que estaba padeciendo de una enfermedad por 12 años; ella escuchó hablar de Jesús, lo hizo con fe, confesó en fe, accionó en fe y recibió su milagro y las maravillas de Dios (Marcos 5:25-27;34).
Es a través de la fe que pueden suceder maravillas, milagros, sanidades y liberaciones en nosotros. No es por las obras de la ley, no es por la religiosidad o el ritualismo. ¡Solo tenemos que creer!
El Apóstol Pablo sigue enseñando y sacando del engaño a los Gálatas y les dice: “Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia” (Gálatas 3:6), es decir, el mismo Abraham no fue justificado por sus obras, sino que fue justificado por la fe. Por eso, los que son de la fe son hijos de Abraham, porque el Señor desde Abraham había planificado Justificarnos y bendecirnos por la fe (Gálatas 3:8-9).
Y por la fe en Cristo son bendecidas las naciones de la tierra (Gálatas 3:8). Por la fe somos bendecidos en Abraham (Gálatas 3:9):
• Lo que el Apóstol Pablo le quiere enseñar a los Gálatas y lo que el Señor nos quiere enseñar a nosotros es que para ser salvados y justificados tenemos que estar firmes en la fe en Cristo, tenemos que mantenernos en la Gracia de Dios.
• Tenemos que mantenernos en la fe en Cristo porque solo con ella, nuestras familias e incluso las naciones son bendecidas.
• Por la fe en Cristo, tenemos las bendiciones de Abraham, tenemos justificación, redención, salvación y liberación. En la fe y en la gracia lo que hay es bendición.
Pablo les enseñó a vivir en la fe y en la Gracia, que es Cristo Jesús, quien nos bendice y es una bendición para nosotros, y también les enseñó que depender de las obras de la ley es estar bajo maldición (Gálatas 3:10). Pablo no está hablando de que desobedezcamos la ley, lo que está hablando Pablo es de depender de las obras de la ley para ser justificados y salvados trae maldición porque es imposible que un hombre obedezca toda la ley por completo y es imposible ser justificados por la ley porque “…Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas” (Gálatas 3:10). La ley tenía más de 600 mandamientos y se desobedecías uno solo de los mandamientos, era como si hubieras desobedecido los otros 599.
Es importante ver lo que dice Gálatas 3:11: “Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios…”, porque la única manera de ser salvados, bendecidos y justificados es por la fe.
REDIMIDOS DE LA MALDICIÓN DE LA LEY Y BENDECIDOS A TRAVÉS DE LA FE (GÁLATAS 3:13-16)
La palabra “redimir” en este pasaje es la palabra griega “exagorazo” y significa “comprar afuera”. Esto hace referencia especialmente a comprar un esclavo para darle la libertad, es decir, que Cristo nos compró con su sangre para sacarnos del régimen de la ley y para entrar en su gracia. Esto habla de ser libres de la ley y de su maldición.
Cristo fue hecho por nosotros maldición porque estaba escrito en la misma ley “maldito todo aquel que es colgado en un madero” (Deuteronomio 21:23) y con esto Él nos libró de la maldición de la Ley:
• Cuando una persona quebrantaba uno de los mandamientos de la ley de Dios, era quebrantada toda la ley, y cuando eso sucedía la persona era culpable, y si era culpable era digno de un castigo. La maldición venia sobre el culpable de infringir la ley de Dios y como todo el mundo era desobediente a la Ley de Dios, estaban bajo maldición.
• La maldición de la Ley es tratar de ser justo e inocente en un sistema que es imposible ser justificado, y como es imposible, estábamos bajo maldición. Pero Cristo nos liberó de este sistema, y por eso debemos estar firmes en esa libertad con la que Cristo nos liberó (Gálatas 3:1).
• Nosotros no podemos ser justificados por las obras de la ley ni por obras religiosas, ni por la justicia propia, por eso debemos conocer más a profundidad la obra de Cristo porque Él nos redimió y compro nuestra libertad. “Se hizo maldición para que yo pudiera recibir la bendición del Señor”. Aquí entra lo hermoso de la justificación: cuando somos justificados, somos declarados inocentes por la obra de Cristo en la cruz, somos declarados justos y como somos justos e inocentes por la obra de Cristo (Romanos 5:1) una persona que es justa no puede tener castigo, ni maldición.
Por eso nosotros fuimos declarados justos y libres de todo castigo, libres de toda maldición, Cristo nos compró de la esclavitud y la cautividad de la ley, Cristo nos sacó de un régimen de maldición y nos metió en la gracia y la bendición.
En la maldición de la Ley, todas las maldiciones y el castigo estaban sobre aquellos que transgredían e infringían la ley; como por ejemplo, las mencionadas en Deuteronomio 28:15. Por no obedecer la ley de Dios venían todas estas maldiciones; ibas a tener maldición en lugar donde vivían (en su ciudad) en el campo, maldición en los bienes, maldición en el fruto de la tierra, en el ganado, maldición en el entrar y en el salir, maldición en todo lo que la persona emprendiera (Deuteronomio 28:16-20), maldiciones de quebranto, muerte, destrucción por causa de la maldad de las obras de gente que ha dejado a Dios, diversas enfermedades como ulceras, tumores, locura, ceguera, fiebre e inflamación, sequia, calamidad repentina, cielos de bronces (cielos cerrados y sin lluvia), tierra de hierro (sequia y tierra estéril) (Deuteronomio 28:23-24), maldiciones de guerra, de derrota y turbación de espíritu ( Deuteronomio 28:25-28), la pobreza, opresión y robo, maldiciones de adulterio, de infidelidad, “edificarás casa y no habitaras en ella”, harás negocios pero no los disfrutarás, a la gente así le robarán los bienes y no les serán devueltos (Deuteronomio 28:29-31) y muchas maldiciones más que están en Deuteronomio 28:23-68. También existían las maldiciones generacionales (Éxodo 20:1-4).
La buena noticia es que fuimos justificados por la fe en Cristo, así como fue justificado Abraham por la fe, así como Dios bendijo Abraham, somos bendecidos en Cristo, esas maldiciones no tienen autoridad sobre nosotros, somos libres de la maldición de la ley, ya no somos culpables, no hay ninguna condenación para nosotros que estamos en Cristo Jesús, ahora somos bendecidos con toda bendición en los lugares celestiales en Cristo (Efesios 1:3), somos bendecidos en el creyente Abraham (Gálatas 3:9). Por la fe, la bendición de Abraham nos alcanzó a nosotros los gentiles (Gálatas 3:14) y recibimos la promesa del Espíritu.
Entre las bendiciones Espirituales que el Señor nos ha dado tenemos: la Salvación, la Justificación, la regeneración, la redención, la santificación, la vida eterna, la libertad, la salud divina, la prosperidad, la riquezas de la Gracia, la herencia de Dios, la ciencia y el conocimiento de Cristo y nuestra mayor bendición es Cristo en nosotros la esperanza de Gloria.
El mismo Cristo identificó a los hijos de Abraham, quienes eran personas de fe, que creían en el Señor:
• Una mujer que tenía 18 años con un espíritu de enfermedad y andaba encorvada, Jesús le dijo “mujer eres libre” y fue sanada (Lucas 13:11-13). Más adelante, Jesús dijo que esta era una hija de Abraham porque eso fue liberada y sanada (Lucas 13:16) ya que esta era una mujer de fe y por la fe en Cristo fue libre de esa ligadura de enfermedad.
• En el caso de Zaqueo, quien era un recaudador de impuestos, en ese tiempo era un pecador, y Jesús dijo “hoy ha venido la Salvación a esta casa porque Él es hijo de Abraham” Lucas 19:9-10).
La fe en Cristo es manifestada en confesiones, declaraciones, acciones, plena confianza, estar plenamente convencidos, tener plena certeza y no volver a las obras de la ley y la religiosidad.
GENEROSIDAD EN FAMILIA
Damos al Señor por amor y agradecimiento por todo lo que el Dios hizo por nosotros en la cruz y por todo lo que hace, como Él mimo nos enseñó en Lucas 6:38. Si damos, el Señor nos dará medida buena, nos dará en abundancia, si damos para el Señor no estamos perdiendo, estamos ganando.
####CREEMOS EN LA OBRA CONSUMADA DE CRISTO, CREEMOS QUE SOMOS LIBRES DE LA MALDICIÓN DE LA LEY Y QUE POR MEDIO DE CRISTO, NOS ALCANZÓ LA BENDICIÓN DE ABRAHAM Y RECIBIMOS LA PROMESA DEL ESPÍRITU. POR ESO, NO ES LEGAL NINGUNA MALDICIÓN EN NUESTRA VIDA, FAMILIAS Y NACIÓN PORQUE CRISTO NOS REDIMIÓ DE LA MALDICIÓN, CREEMOS QUE SOMOS BENDECIDOS CON TODA BENDICIÓN ESPIRITUAL EN LOS LUGARES CELESTIALES EN CRISTO JESÚS. ¡TODO ESTO ES UN HECHO Y ES UNA REALIDAD PARA NOSOTROS POR LA FE EN CRISTO!
#AltarFamiliar #CristoEsNuestraLibertad