Muchas veces nos sentimos agitados ante las presiones del día a día y buscamos afanosamente solucionar los problemas que se nos presentan. Cada obstáculo vencido se convierte en un motivo de alegría y satisfacción personal. Sin embargo, no siempre aucede así, algunas veces las circunstancias nos abruman de tal modo que sobrepasan nuestras fuerzas.