Seguimos avanzando en nuestro estudio de la carta a los Romanos, donde vemos:
El Éxodo de los hijos de Dios, y es el cubo del evangelio de la gracia, de allí parten los rayos de doctrina para la iglesia Universal.
Todo el mundo esta bajo pecado, y es pecador.
Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
Romanos 3:21-23
Pero ahora aparte de la ley.
El fin de la ley es Cristo.
La justicia de Dios(Jesús).
En nuestra breve meditación anterior, sobre: la radiografía moral del hombre viejo", el mundo es culpable, no hay esperanza para nadie, todos somos pecadores, ni aun uno, no hay justo.
Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.
Romanos 3:24-26
Dios tiene un plan B :
- Justificados
- Gracia
- Redención
- Propiciación
- Fe
- Su sangre
- Justicia
- El que justifica
- La fe de Jesús
En todo el Antiguo Testamento, ni en los cuatro Evangelios, Hechos de los Apóstoles, se ha presentado ni hablado de esta verdad de la Gracia de Dios.
Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano.
El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.
Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.
Lucas 18:10-14
El Fariseo, presentó la ofrenda de Caín; Su propia justicia.
El Publicano(pecador), parafraseo en su actitud y oración:
Mirá la sangre que el Sumo Sacerdote ofreció en el propiciatorio, como propiciación(cubrir), y sé conmigo así. Amén
Esto es lo que el Padre espera de ahora en más. Reconocimiento de nuestro estado espiritual, un pecador sin esperanza. Y ver la Salvación a través de Jesús, nuestra propiciación..
Este es el cuadro que contemplaremos en Romanos de ahora en más.
Bendiciones!
Espero sigas leyendo,aprendiendo, votando, y comentando.