Hola mi nombre de pila es Celestia Morgado, mi madre me lo otorgó porque desde su vientre podía visualizar con claridad que podía ser una mujer bonita con luz propia. Provengo de un entorno márquetin, mi familia en general todo lo vende y lo negocia, hasta traerme al mundo inspiró a mis padres a crear una marca para bebés; tal proyecto consistió en diseñar ropa para recién nacidos adaptable a peso y talla para al momento de sacarlos del reten, llamaron al producto Celestia, fue un éxito.
Desde ahí soy una persona agraciada para mi familia porque genero suerte y con una belleza inexplicable, pues al sonreír logro lotería. Educada en mundo de negocios, por mis venas también corre semejante don y con el flujo económico en cuentas bancarias desde mi nacimiento, puedo combinar ambos: don y herencia, son los que me permiten concretar ideas originales que vender, tarea que me enseñaron desde pequeña.
Fui una niña muy lista, mis padres decidieron elegir el mejor colegio para gozar de una buena educación y que pudiera entrar al ramo comercial. Gracias a ellos, tuve buenos maestros, todos mis educadores hablan bien de mi bondad para aprender y negociar por mis compañeros. Ninguno resistía petición alguna para guiar nuevamente el proceso de aprender a cambio de una entrada al restaurante de mi padre, llamado Celestia.
Mi belleza eclipsó a muchos niños y hombres, mi padre siempre decía te casarás con un hombre de apellido y que sepa invertir el dinero; tuve que aprender a distinguir entre un sólido monetario y un fantoche. Cómo lo logré, estudiando: expresiones, contenido cultural, vestimenta, bienes, turismo, apellido y conocedor de inversiones. Así que fue más trabajo para mí que para lo que fingían ser adinerados o simple herederos.
Debido a la magnitud de mi belleza, mis padres no me dejaban salir mucho, pero cuando lograba salir de casa, tenía la posibilidad de ganar algo con solo reír o elegir un número al azar. Todo me salía bien, hasta empresaria me convertí, construir un centro de belleza llamado Celestia, que acobijaba a todos los millonarios, pero con una novedad, tenían que obsequiar al mes un tratamiento a uno de sus empleados, en qué se beneficiaban, se ganaban un combo para pies y manos, porque la salud entra por la belleza de las manos y pie. Además de beneficiar con belleza al otro que ayudada, porque no se puede olvidar al prójimo.
Conversé con mucha gente prestigiosa, podía acceder a cualquier espacio porque mi cara permitía ese poder y me escuchaban y aceptaban las peticiones que les planteaban, herede de mi padre el don de la palabra y de mi madre el tono de voz, todos me escuchaban con tranquilidad porque soy Celestia.
Trabajé duro como mis padres, mientras que construía mi imperio de belleza, simultáneamente buscaba a ese hombre que fuera compatible conmigo y transcender en hechos económicos contundentes que me posicionara por encima de la elite. Pasaron años sin encontrar a esa persona, tengo 70 años sigo esperando al hombre que cumpla con mis expectativas, he decidido casarme conmigo misma, ya que no existe esa persona y puede derrumbar mis ganancias y pueda superarme, por eso me digo Celestia: Mejor sola que mal acompañada.