_Soy quien desde el color de mi piel provoca el deseo a que me toques, a que me busques, a que me pienses desesperadamente, por mis olores, por mis formas de ser.
Mi mirada que es la tuya cambia de color acorde a tus emociones y sentimientos, a veces clara, a veces tenue, a veces tan oscura que igual podrás ver y sentir en tus labios lo dulce que soy y el calor que te ofrezco con solo verme.
Visto diferentes atuendos, algunos grandes, otros pequeños tal vez el indicado para la ocasión, unos blancos otros negros pero siempre el mismo soy, me quieres de noche, me quieres de día tanto como para no cansarte de mí, en tus noches frías, tristes y solas buscas de mi porqué te hago sentir mejor… Ofreciéndote yo mi esencia y mi calor, viéndote en mí y yo en ti sonriendo juntos, dime;
_ ¿Qué sería yo sin ti, que serías tú sin mí?
Me buscas para hacerte compañía, en un restáurate, en el frio invierno, en tu insomnio, pero es que lo nuestro es un amor, amor del que no se acaba, del que es verdadero, del que todos quieren, del que todos esperan pero es imposible tal petición ya que el amor que tú y yo nos tenemos no se puede igualar ni comparar con otro.
En mi ausencia mi color de piel, mis ojos que son los tuyos, mis olores que no se comparan con ningún otro, mi calor único que te ofrezco solo a ti, retumba en tu cabeza y me imaginas de todas las formas habidas y por haber deseando desesperadamente sentir mi esencia, corres y me buscas, me tienes y me abrazas, me amas.