¿Les ha pasado alguna vez que van en la calle y se encuentran con una persona que tu crees conocer (o por lo menos tienes un ligero recuerdo) y te saluda efusivamente pero no tienes casi idea de quién es? Bueno, aquí mi historia.
Un día me encontraba en una ciudad con una orquesta dando conciertos en un encuentro, el día libre, salimos a pasear u tomar fotografías. Al llegar a una plaza voy caminando cuando viene una chica de frente y nos miramos mutuamente (amor a primera vista jajajajaja naaa mentira) y en mi cabeza todo empezó a girar tratando de recordar de dónde la conocía, ella obviamente sí me reconoció, pero yo veía todo en cámara lenta tratando de recordar.
Al tenerla ya a medio metro de mí, mi cabeza lanzó un breve recuerdo de ella con el nombre: Mariana. Ya con los brazos extendidos y los suyos sobre mis hombros, digo ese nombre con emoción: ¡Marianaaaaaaa! Hubo una pausa, sus manos posadas en mi pecho en posición de rechazo, me dice: no soy Mariana, soy Rebeca. Mi cara de tragame tierra y la verguenza delante de mis amigos y con ella misma jajajajajajaja mi reacción fue decir: Rebecaaaaaaa y la abracé. Fue hermoso.
Desde esa vez cuando no recuerdo el nombre de una persona, me quedo callado y solo me limito a responder hasta que mi loca cabeza encuentre su nombre, dirección, pareja, teléfono, lugar donde la conocí.
Saludos.
Imagen gratuita de www.pixabay.com y yo tratando de editarla con celular