Hola amigos de Come. En esta oportunidad les vengo a contar algo que nos sucedió hace varios años en mi pueblo natal. En una noche de canto y música típica de nuestro terruño, nos fuimos a llevar serenatas (como siempre) a las chicas bonitas (y no tan bonitas) que algunos de los amigos ya le tenían el tiempo medido para pedirles ser su novia.
Nos fuimos a la entrada del pueblo que vivía allí una de las muchachas y con guitarra en mano, afinamos el galillo (garganta entonada) y procedimos a cantarle un tema llamado “Mi Plegaria”, a mitad de canción y emocionado por algunos litros de licor, con los ojos cerrados.
Si en la noche azul
Oyes el eco enamorado
De mi voz
Escuchalo mi bien,
Escuchalo mi bien
Que es para ti.
De pronto no escucho a nadie cantando sino más bien corriendo. Al abrir los ojos y al ver que mis compañeros ya habían emprendido la huida del lugar, miro hacia la ventana del cuarto y de ella sobresalía una escopeta (rifle pequeño). Era el papá de la chica que se levantó molesto por la bulla que hicimos y precedió a darnos el susto más grande de la vida. Obviamente al darme cuenta de lo sucedido también empecé a correr con esa guitarra que por poco se queda en el sitio jajajajajaaja
Después del susto y la carrera les reproché a mis amigos de que me dejaron abandonado sin avisar que la muerte estaba cerca (naaaa estoy exagerando). Al día siguiente el señor nos dice que para la próxima le llevemos serenata a su esposa para ganarse unos puntos.
Saludos.
La imagen usada es de mi propiedad.