Esta divertida conversación de mi hijo con su primo que "todavía no entiendo" resultó de un viaje familiar y mientras estábamos caminando en un centro comercial decidimos comer helado, en la mesa frente a nosotros había turistas que hablaban inglés, este lenguaje rápidamente despertó la curiosidad de los niños que en ese momento me arrinconaron con preguntas, porque era algo extraño para ellos. Luego, cuando llegaron a casa muy divertidos, imitaron a estas personas y era inevitable grabar la divertida conversación que tenían estos dos pequeños.