Encontrándome en la plaza del centro de la Ciudad de Cumana, Estado Sucre en Venezuela en eso del medio un grupo de compañeros nos encontrábamos compartiendo la despedida ya que era nuestro último día en clases del estudio de avanzados en empresas, y nos llamó mucho la atención un señor de contextura delgada con un traje de aproximadamente unos 40 años acompañados de dos sentados observándolo relatando su lucha en contra de todos los problemas que lo agobian, el narraba una persona egoísta, con muchos rasgos negativos que no le permitían avanzar y no lo dejaba tranquilo. Me pregunte, será un familiar y decidí involucrarme y escucharlo detenidamente…
Él explicaba
Personalidad
Conjunto de rasgos y cualidades que configuran la manera de ser de una persona y la diferencian de las demás.
Circunstancia de ser determinada persona.
“Personalidad, Esencia y Ego”
De acuerdo a la psicología gnóstica, tres son los aspectos que se manifiestan a través de la máquina orgánica: la Esencia, la Personalidad y el Ego. LA ESENCIA: La Esencia es una fracción de Alma en nosotros, que representa lo Divino, lo innato, lo propio; es aquello que tiene verdadera realidad. En el Budhismo Zen se le denomina Buddhata, y es el material psíquico para fabricar Alma. El Ser humano actual tiene una chispa de Alma que se llama Esencia y que traducida en hechos es Conciencia. El Alma es una parte del dios Interno y ella obedece en su totalidad, la Voluntad del Padre. El cuerpo físico sólo es creado con el propósito de que la Esencia se manifieste y adquiera la experiencia indispensable para su desarrollo. Incuestionablemente la Esencia se encuentra enfrascada entre los múltiples Agregados Psicológicos, viva personificación de nuestros defectos. EL EGO Así como el agua se compone de muchas gotas, así como la llama se compone de muchas partículas ígneas; así el EGO se compone de muchos Yoes. El Ego es múltiple, pluralizado, es por esto que el animal intelectual no tiene continuidad de propósitos porque no tiene un centro de gravedad permanente. Negar la multiplicidad de yoes, es negar las íntimas contradicciones los innumerables cambios que nos suceden. Los agregados psicológicos son un manojo de pasiones, deseos, temores, odios, egoísmos, envidia, orgullo, gula, pereza, ira, apegos, sentimentalismos, etc. Cada idea, cada sentimiento, cada movimiento, cualquier sensación, cualquier deseo, etc., son simples manifestaciones psicológicas de yoes distintos, que nunca están ligados entre sí, ni coordinados en modo alguno. Tal yo sigue mecánicamente a tal otro y algunos hasta se dan el lujo de aparecer acompañados, pero sin orden ni sistemas. El pobre animal intelectual siempre es víctima de las circunstancias. Nos pegan y reaccionamos pegando; alguien nos hiere el amor propio y reaccionamos cometiendo locuras. No somos capaces de originar conscientemente las circunstancias. Realmente sólo el Ser puede determinar conscientemente las circunstancias, pero desgraciadamente el animal intelectual no posee todavía el Ser. Somos gentes dormidas, inconscientes y ni siquiera sospechamos que estemos dormidos. Lo que la máquina piense, diga o haga en un momento dado, depende exclusivamente del tipo de yo que en esos instantes la controla. Cada uno de esos yoes pone en nuestra mente lo que debemos pensar, en nuestra boca lo que debemos decir, en nuestro corazón lo que debemos sentir, etc. Lo peor de todo es que siempre pensamos lo mejor de nosotros. Es urgente luchar contra la fantasía que nos hace pensar que somos lo mejor. Es urgente conocer los fundamentos sobre los cuales descansamos. Ej.: Yo soy más justo que aquél, más sabio que fulano, más virtuoso que mengano, más rico, más experto en las cosas de la vida, más casto, etc.… 2 El Yo es la causa del dolor. El dolor no puede perfeccionar a nadie; si el dolor perfeccionara ya toda la humanidad sería perfecta. El dolor es el resultado de nuestros propios errores. El Ego comete muchos errores y cosecha el fruto de esos errores. LA PERSONALIDAD Existe otro aspecto que se manifiesta en el hombre y es la personalidad. Ella es un vehículo o instrumento de acción y manifestación creado por el individuo para relacionarse con el medio donde se desenvuelve. La personalidad es energética, se forma con los primeros siete años de la infancia y posteriormente se robustece y fortifica con todas las experiencias de la vida práctica. Esa personalidad la hemos formado con los conceptos, costumbres, hábitos, tradiciones ancestrales, sistemas educativos, tabúes que las religiones con sus normas y dogmas nos han impuesto, el engreimiento de creernos superiores a los demás, amor propio, orgullo, linaje, títulos, apellidos, patriotismos, nacionalismos, cargos ejecutivos, etc. Los yoes empiezan a intervenir en la máquina humana a medida que la nueva personalidad se va creando. Durante los 3 ó 4 primeros años de vida sólo se manifiesta en el niño la belleza de la Esencia, entonces el niño es tierno, dulce, hermoso en todos sus aspectos psicológicos. Sabemos que la personalidad es hija de su tiempo y muere en su tiempo Un hombre romano que haya retornado en estos tiempos modernos del siglo XX con la personalidad de la época de los Césares, resultaría ciertamente insoportable, habría que tratarlo como a un delincuente, porque sus costumbres de ninguna manera se corresponden a las que actualmente tenemos. Lo que retorna es el Ego, el recuerdo, la memoria, el error que se perpetúa, ello es lo que continúa. Cuando la persona muere, tres cosas van al cementerio: el cuerpo físico y el cuerpo vital se desintegran poco a poco en forma simultánea. La personalidad deambula por el panteón y sólo a través de varios siglos se va desintegrando. Lo que continúa, lo que no se desintegra en el cementerio es el Yo. Todo retorno implica desde luego la fabricación de una nueva personalidad humana. En el recién nacido sólo se halla reincorporado el pequeño porcentaje de Esencia libre, esto da a la criatura Auto-Conciencia y belleza interior. La personalidad es el vehículo del karma y en ella se encuentran muchas cosas que nos ligan al karma. La falsa personalidad no nos permite conocer la verdadera felicidad. Si uno quiere ser feliz tiene que empezar por eliminar todos esos yoes que dominan la personalidad, creando en nuestra conciencia un centro permanente de gravedad, deviniendo un estado de felicidad extraordinaria; pero, mientras exista la falsa personalidad, la felicidad es imposible.
El desarrollo armonioso de personalidad y esencia da por resultado hombres y mujeres geniales. En la esencia tenemos todo lo que es propio, en la personalidad todo lo que es prestado. En la esencia tenemos nuestras cualidades innatas, en la personalidad tenemos el ejemplo de los mayores, lo que hemos aprendido en la calle, en el hogar, en la escuela. Es urgente que los niños reciban alimento para la esencia y alimento para la personalidad, en forma equilibrada. 3 EL EGO COMO LA CAUSA DE LA CONCIENCIA DORMIDA El ego es la causa de que nuestra conciencia se encuentre dormida. Nuestra conciencia no puede expresarse porque somos víctimas de las circunstancias, títeres de los egos, yoes o defectos. La conciencia sólo puede ser despertada mediante trabajos conscientes y rectos esfuerzos. En la esencia están todos los datos que necesitamos para la Autorrealización Íntima del Ser. Incuestionablemente cuando el Yo Psicológico ha muerto, resplandece en nosotros la Esencia. La Esencia libre nos confiere belleza íntima; de tal belleza emanan la felicidad perfecta y el verdadero Amor. La Esencia posee múltiples sentidos de perfección y extraordinarios poderes naturales. FORMACIÓN DE LA PERSONALIDAD DEL NIÑO El ejemplo de los mayores es definitivo para la personalidad infantil. El niño aprende más con el ejemplo que con el precepto. La forma equivocada de vivir, el ejemplo absurdo, las costumbres degeneradas de los mayores, da la personalidad del niño ese tinte peculiar escéptico y perverso de la época en que vivimos. Los altercados entre el padre y la madre por cuestión de celos, el llanto y los lamentos de la madre afligida o del marido oprimido, arruinado y desesperado, dejan en la personalidad del niño una marca indeleble de profundo dolor y melancolía que jamás se olvida durante toda la vida. Desde que se inventó la televisión la familia ha perdido unidad. Dentro de algunos hogares modernos el padre, la madre, los hijos parecen autómatas inconscientes ante la pantalla de la TV. Los niños crecidos en este nuevo tipo de hogar ultramoderno, sólo piensan en cañones, pistolas, ametralladoras de juguete para imitar y vivir a su modo todas las escenas que han visto en la pantalla de la TV. Es una lástima que este invento de la T. V. sea utilizado con propósitos destructivos. Si la humanidad utilizara este invento en forma dignificante, ya para estudiar las ciencias naturales, ya para enseñar el verdadero Arte Regio de la Madre Natura, ya para dar sublimes enseñanzas a la gente, entonces este invento sería una bendición para la humanidad, podría utilizarse inteligentemente para cultivar la personalidad humana. Es lamentable que las madres azoten a los niños, le den de palos, les insulten con vocablos descompuestos o crueles. El resultado de semejante conducta es el resentimiento, el odio, la pérdida del amor, etc. Es urgente comprender la necesidad de establecer un verdadero equilibrio en los hogares. Es indispensable saber que la dulzura y la severidad deben equilibrarse mutuamente en los dos platillos de la balanza de la justicia. El padre representa la severidad, la madre representa la dulzura. El padre personifica la sabiduría, la madre personifica el amor. Es urgente, es necesario, que los padres y madres de familia comprendan la necesidad de sembrar en la mente infantil los valores eternos del espíritu. Es lamentable que los niños modernos no posean el sentido de la veneración, esto se debe a los cuentos de vaqueros ladrones, policías, la T.V., el video, etc., han pervertido la mente de los niños. 4 Tenemos en cuenta también la música y la lectura; al niño le debemos instruir con cuentos de hadas, princesas, maravillas, etc.; con respecto a la música debe ser armoniosa, infantil y sublime. Debemos tomar como punto importante el desarrollo de la esencia, ya que en ellos también se está formando una personalidad y esto debe estar equilibrado. Si por cualquier circunstancia el niño aprendió a gritar, no hay que gritarle ni pegarle, sino se le enseña a orar para que exista un equilibrio a medida que se va desarrollando la personalidad, ya que ésta es el vehículo del ego. Ahora, cuando el niño empieza a ir a la escuela ya debe haber una confianza plena de padres e hijos, para que cuando les digan algo a ellos, no vayan a consultarle a otro amiguito que lo puede aconsejar mal; que se lo comenté a sus padres, que éstos quieren lo mejor para ellos y los sabrán guiar, por eso no debe haber ninguna barrera en este sentido. En resumen, tenemos que entender que la educación de nuestros hijos empieza por enseñarles a saber vivir y no caer en errores que se pueden evitar por medio del diálogo con sus padres. EL TRABAJO INTERNO El 97% de la Esencia que en nuestro interior llevamos se encuentra embotellada, embutida, metida, dentro de cada uno de los Yoes que en su conjunto constituyen el "Mí Mismo". Cualquier Yo desintegrado libera determinado porcentaje de Conciencia, la emancipación o liberación de la Esencia o Conciencia sería imposible sin la desintegración de cada Yo. A mayor cantidad de Yoes desintegrados, mayor Autoconciencia. A menos cantidad de Yoes desintegrados, menor porcentaje de Conciencia despierta. Conforme la Esencia se va liberando, el porcentaje de conciencia va aumentando. La conciencia es la Luz que el inconsciente no percibe, así como el ciego no percibe la luz solar, mas ella existe por sí misma. Necesitamos abrirnos para que la luz de la Conciencia penetre en las tinieblas espantosas del mí mismo. Sería imposible que la luz de la Conciencia pueda penetrar en nuestras tinieblas, si previamente no usáramos el sentido maravilloso de la Auto -Observación psicológica. Es muy claro y no resulta difícil comprender, que cuando alguien empieza a observarse a sí mismo seriamente desde el punto de vista que no es Uno sino Muchos, comienza realmente a trabajar sobre todo eso que carga dentro. Quien siempre se cree Uno, nunca será capaz de separarse de sus propios elementos indeseables. Considerará a cada pensamiento, sentimiento, deseo, emoción, pasión, afecto, etc., etc., como funcionalismos diferentes, inmodificables de su propia naturaleza y hasta se justificará ante los demás diciendo que tales o cuales defectos personales son de carácter hereditario... Quien acepta la Doctrina de los Muchos Yoes, comprende a base de observación que cada deseo, pensamiento, acción, pasión, etc., corresponde a este u otro Yo distinto, diferente... Si uno de verdad y muy sinceramente comienza a observarse internamente, resulta dividiéndose en dos: Observador y Observado. Si tal división no se produjera, es evidente que nunca daríamos un paso adelante en la vía maravillosa del Auto - Conocimiento. ¿Cómo podríamos observarnos a sí mismos si cometiéramos el error de no querer dividirnos entre Observador y Observado? 5 ¿Cómo podría modificar circunstancias aquel que no se conoce a sí mismo?, ¿Cómo podría conocerse a sí mismo quien nunca se ha observado internamente? Quien toma todos sus procesos Psicológicos como funcionalismos de un Yo Único, Individual y Permanente, se encuentra tan identificado con todos sus errores, los tiene tan unidos a sí mismo, que ha perdido por tal motivo la capacidad para separarlos de su Psiquis... PRÁCTICA Una vez explicado porqué es menester aplicar esta técnica ha llegado el momento de explicar en forma práctica cómo llevar a cabo este desdoblamiento para lograr una perfecta auto- observación. Supongamos que estamos en el auto, manejando y de pronto viene otro automóvil desde una calle transversal y nos choca por no haber mirado bien y venir quizás a más velocidad de lo debido. Nos bajamos del auto y vamos directamente hacia el otro conductor, le decimos que es un inconsciente, que cómo va a manejar de esa manera, que en qué cabeza cabe, etc.… En ese preciso momento es cuando debemos aplicar la auto -observación, y para ello debemos desdoblarnos en Observador y Observado. Hacemos como si diéramos un paso atrás, y nos viéramos allí, parados, gritándole al otro hombre, diciéndole que esto, que aquello, regañándolo. En ese momento nos auto descubrimos, en principio, viendo qué agrega do psicológico es el que tomó el comando de nuestra máquina humana, haciéndonos reaccionar ante el evento y viendo que no somos dueños de nosotros mismos, ni de nuestros actos, sino que somos movidos por resortes "invisibles" para nosotros hasta ese momento. Más adelante, lograremos extender esta auto-observación no sólo a lo que hacemos (actuamos), sino también hacia lo que pensamos y hacia lo que estamos sintiendo, ya que también a nivel mental, quizás, nos imaginamos cómo le pegábamos a ese individuo y a nivel emocional sentimos en el estómago un nudo de rabia que se extiende hacia arriba, hacia nuestra garganta. Esta es una forma práctica para desdoblarnos en Observador y Observado. Pongamos en práctica esta enseñanza y así podremos comprobar esta sabiduría que nos conducirá a llevar a cabo el primer paso de un trabajo interno, pero ante todo es menester conocernos y de esta forma lo lograremos.
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Terminando de leer la cita me acerque y de manera despectiva y agresiva dijo que su lucha nunca terminara pero llegara a conectarse con su espiritualidad.. Tema que traigo a nuestro grupo de Steemit para Discutirlo es impresionante que solo una palabra como lo es el EGO signifique tanto:
Yoes Agregados Psicológicos
Defectos Error
Deseos Tentación
Instintos Pecados
Formas de ser del mí mismo Demonios Rojos de Sets
Diablos Tinieblas interiores
Injusticia Ignorancia
Sufrimiento Dolor
Recuerdo Conciencia atrapada
Equivocación Memoria
Etc. Etc.
No olviden estamos en contacto