Contexto:
En Venezuela se hizo costumbre obsequiar a dignatarios, deportistas, actores y cualquier figura visitante o visitado una réplica de la espada del Libertador Simón Bolívar como un símbolo de amistad o para premiar a personajes que apoyan una parcialidad política determinada o que han realizado una obra importante. Es una especie de condecoración. Pero el excesivo uso de este recurso simbólico hasta el extremo de la cursilería y con fines políticos, lo ha devaluado y lo ha vuelto baladí.
Para ilustrar ese concepto dibujé un dispensador de estas réplicas similar al dispensador de pitillos (popotes, pajillas) para beber como las que hay en McDonald's donde uno toma uno y al retirarlo cae el siguiente.
La Caricatura
Prueba de autoría y proceso
La caricatura fue realizada a lápiz, entintada con marcador, digitalizada con cámara y procesada con el procesador de imágenes GIMP.