En un lugar apartado de la ciudad, vivía una familia, conformada por mamá, papá y dos niños.
Todos los días el papá iba a la ciudad muy temprano a trabajar se dedicaba a la venta de rosas que el mismo cultivaba. Con la ganancia compraba alimentos para llevar por la noche para su hogar.
En el camino se le presentó un hombre pidiéndole ayuda, se le había descargado la batería de su automóvil, él respondió que no podía perder tiempo; pero el hombre insistió; finalmente aceptó y lo ayudo.
Él, siguió su camino y al llegar a la mansión su esposa y sus hijos lo recibieron preocupados, pensando que algo le había pasado, él les contó lo sucedido.
Se sentaron a la mesa a comer.
El hombre que ayudo en el camino lo estaba esperando su esposa por un medicamento para su hija enferma que padecia de fiebres muy altas.
Si el vendedor de rosas no hubiera ayudado al dueño del automóvil, quizás el niño hubiera muerto.
Por eso analicemos y pensemos a en quien me hemos dejado de ayudar por tener otras cosas que hacer.
Siempre tenemos que estar dispuesto a ayudar, porque nosotros no sabemos porque situación esta pasando aquella persona y con brindar un poco de ayuda podremos cambiar su vida.
Concurso convocado por los usuarios y
. aquí la invitación:
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