“Que tu suerte te absuelva o te condene”
Hace varios años atrás, una mujer fue acusada por un tribunal de haber cometido un asesinato. La culparon de matar a su esposo. ¡No era cierto!
El corrupto Juez y su Fiscal machista, villanamente, antes de comenzar el juicio, le ofrecieron un trato inicuo: ¡declararse culpable! Así terminaría el juicio rápidamente, le darían sentencia de muerte y sus familiares no pasarían más angustias y vergüenza con un juicio de largo desarrollo. Como la mujer no aceptó tal propuesta, el Fiscal, en pleno salón de justicia, se dirigió a la acusada diciéndole:
– Como todos sabemos que tú asesinaste al difunto, y no deseamos hacer un largo juicio para recortar presupuesto, he decidido que tu suerte te absuelva o te condene. Aquí están dos papelitos, en uno escribí la palabra “Culpable”, y en el otro está escrito “Inocente”. Escoge, al azar, uno de ellos… y que sea la probabilidad quién toma tu destino. –
La desconcertada mujer, toda nerviosa, cerró los ojos y respiró profundo; al abrir los ojos tomó uno de los dos papelitos, e inmediatamente se lo tragó… Todos los presentes se quedaron atónitos ante tal ocurrencia.
El Fiscal, con tono molesto, le pregunta:
– ¿Y ahora, cómo vamos a dictaminar un veredicto? –
La astuta mujer pensó que todo el proceso era una trampa y se le ocurrió esa idea, que terminó vociferándoles:
– No ha pasado nada malo, tan solo me comí el papel seleccionado, ahí pueden leer el otro papel que no seleccioné y sabrán el resultado del que me tragué. ¡Así determinaran su veredicto! –
El Juez luego de leer el papel no seleccionado, liberó a la mujer, perdonándole toda acusación hecha por el Fiscal.
Fin
Reflexión:
“Que tu suerte te absuelva o te condene”, es un corto relato en donde se plantea la reflexión de una mujer acusada injustamente. Siempre existe un recurso en el último momento, aunque creamos que todo está perdido, y el mundo está en nuestra contra; ahí es cuando debemos usar las virtudes de la paciencia, serenidad, audacia, imaginación, el ingenio, ser intuitivo y determinante; además, de presentar una posición fuerte que demuestre su inteligencia. Y así, entre muchas otras virtudes que debemos practicar.