Era una noche lúgubre, el ruido de la nada era perturbador.
Llegando a mi apartamento, entré al ascensor, vivo en el piso 6, cuando estaba a punto de llegar hubo un apagón, fue algo terrible, sufro de claustrofobia.
Llamé por celular a mi madre, se escuchaba con mucha distorsión, cuando de repente se agotó el saldo. Todo estaba bastante oscuro, quise encender la luz de mi celular, la batería estaba casi agotada. En ese momento vinieron a mi memoria los múltiples cuentos de horror que me contaba mi hermano, sentí escalofríos, cuando de repente puf llegó la luz.