El sin nombre de las alturas
Dicen que terminó ahí por anhelos de tocar el cielo pero al no alcanzarlo su sonrisa se fue apagando.
Pasando grité:
-Cuidado te caes Negrito!
Temeroso por mi advertencia, se aferró fuertemente, huyendo de la muerte que lo acechaba.
Las fotos mostradas son de mi autoría.
Capturadas con mi teléfono LG Optimus L3 II, en la Ciudad de Maracay, Estado Aragua.