Hoy hablaremos de esos puntos brillantes que vemos en el cielo cuando la oscuridad se cierne sobre nosotros. Eso que todo ser humano en la historia del mundo ha contemplado alguna vez en la vida. Algunos de esos seres humanos simplemente viven su vida con esas tímidas motas de luz sobre sus cabezas como si nada. Pero hay otros, que cada vez que las contemplan sienten fascinación y vienen a ellos incesantes preguntas sin respuesta. Muchos de ellos, dedican su vida por completo a su estudio, en un desgarrador intento de comprender el misterioso lugar en el que vivimos, el Universo.
Esta es una serie de artículos en la que me propongo explicar de forma coloquial, de manera que todo el mundo pueda entender, el apasionante mundo de la Astronomía, es decir todo lo que existe en el Universo, tu hogar.
Índice #Conociendo-Universo
Capítulo 1. Introducción
Capítulo 2. Materia y energía
El estudio de las estrellas lo dividiré en dos capítulos, ya que hay mucha información y quiero explicarlo todo para que se entienda bien.
Este primer capítulo está dedicado a entender lo que son las estrellas y a describir su nacimiento, y en el segundo abordaré su vida y su muerte.
Lo que de verdad vemos.
Es común escuchar que el cielo nocturno está plagado de estrellas. Muchas veces nos tumbamos en las cálidas noches de veranos y decimos “Vamos a mirar las estrellas”. Entonces miramos hacia arriba y observamos el maravilloso espectáculo que la vida pone ante nuestros ojos.
Lo que de verdad estamos viendo no son sólo estrellas, que luego pasaré a explicar lo que son, sino que también vemos planetas, nebulosas, galaxias, cometas y un montón de objetos celestes que son la mayoría de objetos que componen el Universo.
Así que es de vital importancia distinguir entre lo que comúnmente llamamos estrellas y lo que en realidad son las estrellas. Todo lo que he descrito en el párrafo anterior son diferentes objetos, pero en lo coloquial los metemos todos en el mismo saco, identificando todo aquello que vemos en el cielo como estrellas, salvo la Luna, que es lo único que diferenciamos, y los más afortunados, la Via Láctea, que es en realidad una galaxia, nuestra Galaxia.
Las estrellas.
¿Qué son las estrellas?
Las estrellas, también llamados soles, son uno de los objetos más abundantes en el Universo. Algo que mucha gente no sabe, es que el Sol es una estrella y que la mayoría de los puntitos luminosos que vemos por la noche son en realidad soles como el nuestro, pero tan alejados de nosotros que la luz que nos llega es muy débil. Obviamente no son todos iguales, existen multitud de tipos diferentes, pero no nos adelantemos.
¿Y qué es un sol? ¿Es acaso una bola de fuego como se le ha llamado tantas veces? ¿Es simplemente una bola de luz? ¿Tiene superficie?
El sol, y por tanto todas las estrellas, son bolas de gas caliente, de dimensiones gigantescas. De hecho, para que os hagáis una idea del tamaño de nuestro sol, que no es ni mucho menos de los más grandes, harían falta 1.300.000 Tierras para rellenarlo. Un tamaño que es difícil de imaginar.
Muchos os estaréis preguntando qué es eso de una bola de gas, quizás el término no sea muy explicativo así que voy a tratar de explicarlo sin adentrarme demasiado en términos técnicos.
Tal y como vimos en el capítulo anterior, llamamos gas a un estado de la materia. En el caso de las estrellas, la materia que las compone consta de Hidrógeno, el elemento más simple, ligero y común del universo, y Helio, el siguiente al Hidrógeno en la tabla periódica de los elementos.
Con esto nos damos cuenta de que las estrellas están compuestas por la materia más básica y menos compleja de las que existen. Es por ello, que son tan abundantes y son los primeros objetos en crearse bajo determinadas circunstancias.
¿Dónde y cómo se crean las estrellas?
Antes que nada fijaos muy bien en este concepto, crear. Como todo en la vida, las estrellas no podrían ser menos, por tanto nacen, viven y mueren. Veamos ahora cómo es el inicio de su ciclo vital.
El nacimiento de una estrella no es algo mágico que ocurra por razones que desconocemos, Sabemos muy bien cómo ocurre este fenómeno. Existe una fuerza en el universo de la que depende absolutamente todo, que se llama Gravedad. Dedicaré otro capítulo a tratarla en profundidad. Es la gravedad la que da forma al Universo tal y como lo conocemos, y de ella depende absolutamente todo.
El hidrógeno está presente en todo el universo. Incluso en las zonas más frías, a las que llamamos vacío, que son muy comunes y están por todas partes, hay átomos de Hidrógeno desperdigados. La concentración es extremadamente baja en esos lugares, pero ahí está.
Recordemos brevemente que el hidrógeno es un átomo compuesto por un neutrón y un protón que conforman el núcleo y un único electrón orbitando a su alrededor.
Existen zonas del universo en las que las concentraciones de Hidrógeno son mayores. Es entonces cuando la gravedad hace su trabajo, acercando los átomos de Hidrógeno entre sí a lo largo de millones de años. Se van creando entonces nubes de polvo estelar, compuestas de Hidrógeno en un 75%, Helio en un 25% y diminutas trazas de elementos más pesados como Nitrógeno, Oxígeno Carbono, Calcio, etc. Estas trazas son tan escasas que son prácticamente despreciables. Con el tiempo, estas nubes se pueden hacer enormes, llegando a medir varios años luz de un extremo a otro. Son lo que llamamos nebulosas. Estas nebulosas son hermosas vistas a través de nuestros telescopios y son muy abundantes.
Las nebulosas son, por tanto, criaderos de estrellas. Debido a la heterogénea distribución de átomos que podemos encontrar en su interior, se van creando diferentes acumulaciones de gas, unas más grandes, otras más pequeñas, distribuida según las leyes del caos. A medida que la gravedad va creando estas acumulaciones más y más densas, la temperatura en su interior va aumentando. Cuando estos cúmulos de materia se han calentado lo suficiente, y con un diámetro gigantesco, de unos 3 billones de kilómetros de diámetro, podemos decir que se ha formado una protoestrella.
Esto no es aún una estrella y no siempre dará como resultado una. Para que se convierta en una estrella su masa debe ser la menos de 0,08 la del Sol.
En astronomía utilizaremos muchas veces la masa de nuestro Sol como unidad para medir gran cantidad de datos y hacer comparaciones con otros cuerpos.
Si la masa no es suficiente, la gravedad seguirá haciendo su trabajo, pero en el interior de la esfera de gas no se llevarán a cabo los procesos termonucleares necesarios para crear una estrella. Así, con el paso de los años, la materia concentrada y aplastada entre sí formará lo que conocemos como una enana marrón. Unos pocos cientos de millones de años después acabará desapareciendo.
Si por el contrario su masa es 0,08 superior a la del Sol, entonces se desencadenarán los procesos nucleares interiores que llevarán a la liberación de enormes cantidades de energía. Esto ocurre cuando en su centro el gas es tan caliente que alcanza una temperatura de 13 millones de grados, más o menos. Es entonces cuando podemos decir que ha nacido una estrella.
Resumiendo un poco lo anterior podemos decir que una estrella no es ni más ni menos que un montón de materia apretada por el efecto de la gravedad, generando grandes cantidades de energía debido a sus procesos termonucleares. En su nacimiento podemos decir que casi exclusivamente está compuesta de Hidrógeno y Helio.
Los constantes choques entre los átomos de Hidrógeno, generados por el aplastamiento de la gravedad y las elevadas temperaturas, provocan la fusión nuclear. Esa fusión es lo que le da vida a la estrella y por ende, a nosotros los humanos, que vivimos bajo su radiación.
Esa hermosa luz que da color a nuestro mundo, y que hace que el agua sea líquida y la vida en la Tierra sea posible, es debida a la fusión de los átomos de Hidrógeno en el interior del Sol. Miles de millones de explosiones nucleares se producen cada segundo en su interior para que nuestro sistema solar sea tal y como lo conocemos.
En la segunda parte de el capítulo dedicado a entender las estrellas, nos detendremos en ver con mayor detalle cómo funcionan por dentro. Y explicaremos el delicado equilibrio que existe entre la fuerza de gravedad y la energía expulsada por la estrella.
Veremos también los diferentes y asombrosos finales que una estrella puede sufrir cuando le llega el momento de su muerte.