Algunas señales específicas indicativas de que una evaluación por un Psicólogo de niños y adolescentes puede ser de gran ayuda:
Niños pequeños
Cambios importantes en el rendimiento académico.
2.- Malas calificaciones en la escuela, a pesar de hacer un esfuerzo notable.
3.- Mucha preocupación o ansiedad excesiva, lo que puede manifestarse en su negativa para asistir a la escuela, acostarse a dormir o participar en aquellas actividades normales para un niño de su edad.
4.- Hiperactividad, inquietud, movimiento constante, más allá del juego regular.
5.- Pesadillas persistentes.
6.- Desobediencia o agresión persistente (más de 6 meses) y conducta provocativa hacia las figuras de autoridad.
7.- Rabietas frecuentes e inexplicables.