Iniciare mi pasada por esta plataforma reseñando lo que seria el trabajo de un guardián ambiental, en pro de conservar la especie mas representativa de mi estado natal, Nueva Esparta, Venezuela; como es la Cotorra Margariteña (Amazona barbadensis).
Para quienes no la conocen, esta es una especie endémica de las islas de Venezuela, conocida también como Cotorra cabeciamarilla. El color de su cuerpo es verde, con bordes negros en las plumas de su cuello, que le permite confundirse con los arboles para así protegerse. en vuelo se identifica por el color de su cabeza y el borde de sus alas.
En mi primer día como guardián nocturno pude aprender a diferenciar los distintos llamados que tienen los polluelos en el nido para avisar sobre el peligro o sus necesidades. Sobre sus necesidades es muy simple, todo es por alimento; y el sonido caracteristico es como el de una especie de maraca que suena rapida y constantemente.
Para avisar del peligro (y como alerta para nosotros los guardianes) el sonido es mas fuerte y con intervalos cortos entre sonidos.
Uno de los peligros a los cuales nos enfrentamos a diario es la depredación por parte de un grupo de mamíferos conocidos como "Marmosas". estos pequeños marsupiales entran al nido de las cotorras y empiezan a morder a los pichones para comérselos, y en caso de que el nido tenga huevos, los rompen.
Para la conservación de esta especie de ave es requerido mucho esfuerzo, y la ONG Provita es la que mas se ha interesado en esta especie de ave.
Tratare de dar continuación a esta publicación, hablando sobre las vivencias de los guardianes nocturnos de la cotorra y datos interesantes para ustedes.