Todos recordamos las repetidas veces en que Hugo Chávez, constitución en mano, la exhibia orgulloso todos los domingos en su programa dominical, Aló Presidente.
Era su hija predilecta y la de todos los chavistas que se consideraban sus nuevos padres ya que la otra habia muerto.
Durante todo el periodo de gobierno del finando barinés , efectivamente esa niña bonita vestida de azul fue mimada, cuidadosamente criada y sobre todo muy respetada.
Ese trato especial hacia ese librito pequeño le dió mucha credibilidad a Chávez y a todo su proyecto politico con lo cual supo conquistar muchas voluntades en este pais.
Era tal su insistencia en ceñirse a los articulos y al alma de la nueva constitución que es imposible olvidar como con su inglés veguero decia a cada rato algo asi como: " In the Constitución All, Out the Constitución nothing" .
Sin embargo, todo eso corresponde a su periodo en vida, cuando la aprobación de la Revolución Bolivariana superaba los 70 puntos a nivel popular. Con unos altos precios del Petroleo no habia razones para pensar que Venezuela iba por mal camino .
Por todas esas razones a ese periodo lo podriamos llamar "La etapa Romántica de la Revolución". Todo era felicidad y los ataques del imperio sólo eran referencias anecdóticas que le permitian a Chavez reirse de Bush , mientras declamaba su coplas llaneras.
La etapa dura de la Revolución:
Todo cambia tras su muerte porque coincide entre otras cosas con una fuerte caida de los precios del Petroleo. Las cosas comienzan a ponerse dificil para la Revolución y una de las primera medidas es olvidarse la Constitución.
Pal carajo Chávez con ese respeto , si hay que violarla habrá que hacerlo, ademas yo no es una niña.
Es asi como comienza un periodo de burlas a los lapsos electorales, a las fechas para convocar el Referendum, a los requisitos para el mismo, a las validaciones de los partidos, a la convocatoria a una Asamblea Constituyente y ahora con esta reciente aberración de adelantar las elecciones presidenciales simplemente porque ellos asi lo desean.
Pobre Constitución que alguna vez fue virgen y consentida. pero que hoy tristemente es ultrajada y lo peor de todo: violada por sus propios padres.