Junto al día, el Sol, subrepticiamente, amarga mis rizos.
Llena mis mejillas de dolor, y tensión.
Mis crines, cansadas, impregnan con deletéreos vahos la vida.
Mastranto hostil, sublime agonía.
Lleno mi alma, con tu sensible brizna.
Junto al día, el Sol, subrepticiamente, amarga mis rizos.
Llena mis mejillas de dolor, y tensión.
Mis crines, cansadas, impregnan con deletéreos vahos la vida.
Mastranto hostil, sublime agonía.
Lleno mi alma, con tu sensible brizna.