Al parecer el gobierno chino no da pie con bola, cuando finalmente estaba comenzando a limpiar su culpa sobre la supuesta fuga del coronavirus de un laboratorio de ese país, ahora se vino el cohete loco.
Pero vamos por el principio, al comenzar este año la OMS envió a Peter Ben Embarek, como jefe de la misión a investigar el Instituto de Virología de Wuhan, con esa visita pusieron fin a la controvertida teoría de que el coronavirus proveyera de una fuga de laboratorio o fuese creado por científicos. Además, recorrieron el famoso mercado "mojado" de Huanan, que vende pescado, carne y animales silvestres vivos, y que estaba vinculado con algunos de los primeros casos humanos.
Si bien, Embarek dice que el virus pudo haber pasado de animales a humanos, aún no tiene las pruebas para respaldarlo. Dentro de los posibles portadores incluyen murciélagos y pangolines, pero hasta ahora no se ha encontrado evidencia sobre ello. También existe la posibilidad de que el virus viajara a través de alimentos congelados importados.
Respecto a los rebrotes las autoridades chinas han atribuido la culpa a los congelados importados del extranjero y a las personas venidas de otros países, sugiriendo que el virus pudo haberse originado en otra nación. Así pues, China comenzaba a limpiar su nombre hasta qué; Crash! Boom! Bang! Como diría Roxette, el cohete loco y fuera de control terminó cayendo en mitad del Océano Índico, pero no sin antes poner en zozobra al mundo y sobre todo a los argentinos.
La semana pasada un cohete chino estaba a punto de reentrar en la atmósfera sin control alguno. Finalmente el Long March 5B volvió a la Tierra, cayendo de forma descontrolada en el Océano Índico, convirtiéndose en uno de los mayores restos espaciales que ha caído de forma descontrolada en toda la historia de la humanidad.
Tenía alrededor de 30 metros de altura y algo más de 20 toneladas de peso.
Había completado su misión de llevar a órbita el primer módulo de la estación espacial China, la Tianhe. No consiguió volver una vez dejó en órbita la estación, por lo que acabó orbitando alrededor de la Tierra hasta reentrar en la atmósfera. Mayormente las etapas de los cohetes que vuelven a la Tierra lo hacen de forma controlada, cuentan con un extra de impulso que le permite a los técnicos decidir cuándo va a volver a entrar en la atmósfera, de esta manera tienen controlado que caiga en mitad del océano y lejos de las grandes ciudades donde habitan los seres humanos.
Al parecer China no ha podido levantarse del golpe de Wuhan y ya ha recibido uno nuevo, la pregunta de aquí en adelante será; ¿Si todo esto es casual o debemos comenzar a mirar con lupa cada movimiento que haga el gobierno chino?
Aprovecho para comentarles que la imagen fue creada sobre la base de una foto mía que está al final de este post y fue con el fin de participar en la misión de #qurator .