Fueron en busca de un lugar aguado, donde la tortuga nadara sin reparo, no había un mar cercano, entonces la llevó a un charco.
Ingenuo hombre oscuro, pensó que el reptil nadaría seguro, pero el agua estaba fría y la marina se quedó en la orilla.
Sintió enorme tristeza, porque amaba su belleza, quería protegerla, de las maldades de la tierra. Entonces decidió promover, un viaje hasta el andén, pero no era lo que la marina tortuga necesitaba, ella quería visitar la playa.
Así inició la travesía del hombre oscuro con el carro tortuga y el sin rostro canino, en busca de un Pacífico o tal vez un mar Indigo, no importa cómo se llame, solo que sea un mar grande.
¿Llegarán al mar?
Yo creo que sí; son seres oscuros con algo de mal genio, pero con mucho amor en el pecho para regalar a quien vean pasar.
Yo haré lo mismo que ese hombrecito oscuro junto con su carro extraño y el perro deformado, saldré a hacer realidad tantos proyectos frustrados y a comer algunos duraznos.😀
Créditos texto, figuras y fotografía: Margarita Palomino.