Siempre busco respirar el aire de la mañana para percibir ese aroma de humedad entre la hierba y la tierra, que trae tantos recuerdos a mi mente que me falta tiempo para deleitarme en cada uno de ellos.
Justamente hoy, al salir de la casa, quise hacer exactamente lo mismo.
Respirar y permitir volar a mis pensamientos, para crear un mejor entorno, un mejor día y el mejor estado de ánimo para realizar mis labores en un país que no es el mío.
Siempre reviso en primer lugar, las rosas que cultivo. Alguien dijo por ahí:
se llamarían mujeres.

Siempre llegan a mi mente esas hermosas mujeres, comenzando por mi abuela, quien tenía por nombre Rosa Mística, mi madre, mi esposa y mis hijas, a quienes no abrazo hace casi dos años y que espero poder hacerlo este nuevo año que comienza, lleno de fe y certeza, que será un año de buena vibra, éxitos y felicidad abundante para todos.
Mil gracias a los que leen y comparten conmigo cada post. Para todos, muchas bendiciones.