¡Hola a todos! Me llamo Oriana Maza y soy un fenómeno, ¿Un fenómeno? Tal vez se preguntarán. Pues sí, un fenómeno; pero para que entiendan un poco mejor de que les hablo les contaré un poco más acerca de mi.
Crecí rodeada de personas que constantemente me decían lo que tenía que hacer y pensar, de hecho aún lo hacen. Siempre interactuaba con personas de mente corta y moldeada por la sociedad donde viven, a veces un poco crueles debo admitir.
Siempre andaba sola en el preescolar, pues con la corta edad de 4 años ya sabía leer y era tan gordita como una pelota. Mientras todos los niños jugaban entre ellos yo simplemente me sentaba en el rincón a leer mis libros favoritos. Me promovieron con honores al primer grado, y esa niña ingenua de 5 años emocionada por ponerse su camisita blanca pensaba que el mundo era perfecto….Hasta que llegó a su nueva escuela.
Mi nueva escuela era muy grande, y eso me fascinaba. Mi tía era maestra en esa escuela, mi tío era obrero y mi primo estudiaba allí por lo que me sentía protegida, Mis tíos me llevaban a la escuela y me llevaban a mi casa luego, por lo que nada malo podía pasarme ¿verdad?
Aún no olvido como el primer día en el colegio una niña se me acercó y me ofreció su amistad ¡era una monada! ¡las niñas de mi salón eran de lo más amables!, pero sucede que… No todas eran amables, de hecho solo la minoría lo era. Como la fenómeno que soy, no me gustaba hacer deportes y a las niñas les encantaba jugar a “la ere”, juego donde debes correr para atrapar a alguien. Aquí comencé a ver mis diferencias con aquellas niñas, pero no pensé que fuera algo importante, al fin y al cabo tenía solo 5 años. Comencé a sufrir bullying, nada tan grave al comienzo: palabras despectivas, discriminación y pequeños empujones; hasta el día en el que fui sacada a patadas del juego de “la ere”, hasta el día en el que fui pateada en la espalda hasta hacerme caer y raspar todo mi brazo.
En el segundo grado me cambiaron de colegio, mi mamá intentaba mejorar la situación. Recuerden que yo era una pelota de gorda, y esto es algo que no pasó desapercibido en el otro colegio donde entré a mitad del año escolar. Más palabras, más discriminación, pero al menos hice amigos. Me sentía un poco menos fenómeno.
Estuve allí hasta 4to grado, cuando mi mamá me cambió a otro colegio porque no quería que yo estudiara en las tardes. ¡Otra vez el rollo de hacer amigos! Sin embargo, lo logré, tenía 3 amigas muy especiales de las que conservo a 2 hasta el día de hoy: Daniela, Marimar y Dakner eran las mejores amigas del mundo. Eramos 4 fenómenos unidas en un mar de tiburones; los niños de esta escuela eran preadolescentes adelantados a su edad por lo que eran más crueles también. Acá fue donde tuve mi primer amor: Francisco, un niño al que en realidad conocía de toda la vida porque su abuela es amiga de mi abuela pero nunca habíamos hablado hasta que estudiamos juntos. Sin embargo, él estaba enamorado de la niña más linda del salón (bastante cliché ¿verdad?)
Cuando pasé a primer año decidí que no podía seguir aguantando tanto sin hacer nada al respecto. Me volví más fuerte, decidida, y extrovertida. Esto me ganó algunos enemigos nuevos, pero la diferencia era que yo ya no tenía miedo.
Durante mi bachillerato cursé en distintos colegios, pasando siempre por el mismo rollo de hacer amigos. Aprendí varias cosas:
-Tú no puedes cambiar a las personas, pero puedes cambiar tú.
-Amarte a ti mismo es más importante de lo que parece, pues te ayudará a sobrevivir en un mar lleno de tiburones.
-Aprecia a las personas que sean gentiles contigo, pues cada vez hay menos bondad y hay que valorar la poca que queda.
-Ser un fenómeno no es tan malo, siempre que lo hagas con tu estilo personal.
Este pequeño fenómeno logró graduarse con honores, y ahora lleva su cabeza en alto por ser FENOMENAL.
Ahora estudio mi carrera soñada (Comunicación Social) en la primera casa de estudios de mi hermoso país, la Universidad Central de Venezuela, “La casa que vence la sombra”. Tal vez en el futuro sea más o menos fenómeno, NO LO SÉ. Pero por ahora me dedicaré a compartir con ustedes mis pensamientos y experiencias personales a través de este espacio, esperando así ayudar a muchos a aceptar lo FENOMENALES que son (Porque sí amigos, TODOS SOMOS FENÓMENOS).
También tengo un canal de youtube, por si les interesa cotillar por allá:
Espero que les haya gustado mucho mi historia, les seguiré compartiendo más en los próximos días…
Les agradezco muchísimo a y
por haberme permitido compartir esta experiencia con ustedes.