
La persona que dió el mayor ejemplo de misericordia, Jesús: Que mostró misericordia al sanar y salvar a la mujer de flujo de sangre, a la mujer pecadora que trajo un frasco de alabastro con perfume a sus pies.
En aquella parábola del hijo prodigo, Jesús insinuó su misericordia y verdad; si las escrituras nos enseña misericordia, justicia y verdad, ¿porque entonces, osamos cambiar la doctrina de Jesús ?. Cuando una persona peca, se le coloca en disciplina y se le enseña que la disciplina es pagar 4 meses, sentado en un banco; ¿no es eso condenar un alma de Cristo?,
¿no venimos nosotros de ser pecadores; cuando el salmista David, decía: en pecado me concibió mi madre?; ¿acaso somos mas al poner a aquella persona 4 meses en disciplina, sin atención?. Aprendamos algo, hermanos, el castigo no es abandonar a un hermano en una banca; precisamente el significado de disciplina, según la RAE, dicta lo siguiente: “Especialmente en la milicia y en los estados eclesiásticos secular y regular, observancia de las leyes y ordenamientos de la profesión o instituto. ”Fuente Lo que quiere decir que nosotros como pastores, tenemos que estar con ellos, enseñándoles la palabra, corrigiendo el pecado, para que ellos teman a Dios y no lo hagan mas. Estando con ellos sin abandonarlos en ningún momento, arrebatándolos de las garras del enemigo.
Hermanos, amemos justamente, sin acepción, salvemos almas; como le dijo Jesús a pedro, apacienta a mis ovejas; somos de Dios, las ovejas no son de un pastor. Recordemos que daremos cuenta por cada una que se pierda.
Quiero regalarles este versículo, para que profundicemos bien, lo que significa, el restaurar a un hermano, un alma; amarla y quitarle el oprobio. Galatas 6:1 “Hermanos, si alguno fuera sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tu también seas tentado”.
