Carbón en la ladera
El psicólogo era un joven de 25 años. Acababa de graduarse de la universidad y había comenzado su carrera en un pequeño pueblo de Argentina.
Un día, un paciente llegó a su oficina. Su nombre era Antonio, y era un asesino en serie que había asesinado a 18 personas en la última década.
La primera sesión salió bien: Antonio le confesó todos sus crímenes al psicólogo, quien lo anotó todo en un papel. El psicólogo no pareció sorprendido o asustado por esta confesión porque sabía que muchos asesinos en serie se sienten obligados a confesar sus crímenes a alguien, incluso si es solo una silla vacía o un terapeuta que realmente no está escuchando. Pero este no era un terapeuta cualquiera cualquiera; este era el Dr. Alberto Lombardi, un famoso psicólogo que se especializó en trabajar con criminales condenados como Antonio.
Al final de la sesión, el Dr. Lombardi le dio un consejo a Antonio: "Tienes que dejar de matar gente", dijo con calma mientras guardaba su libreta y bolígrafo en su maletín.
Antonio le sonrió con tristeza y asintió levemente antes de salir de la oficina para siempre… ¡o eso pensaban todos!