3 muñecas estaba sobre la mesa, la dueña de la tienda una octogenaria que se ha dedicado no solo a la comercialización de muñecas, también las ha confeccionado desde que tenia 4 años. Si cómo acabas de leer a los 4 años Soraya hizo su primera muñeca. Su padre es un emblemático titiritero que dedicó toda su vida al teatro.
El problema con Soraya es que no se atrevía a vender sus muñecas, se encariñaba tanto con ellas que a veces decía que tenían vida y hasta nombre les ponía.
Un día Soraya salió de la tienda a hacer unas diligencias y cuando regreso se dio cuenta que 3 de sus muñecas estaban en posiciones en las que ella misma no las dejó.
Tomo las 3 muñecas y las dejo sobre la mesa, fue entonces cuando una de ellas dijo, no estoy para bromas Soraya, ya dejanos ir, estamos hartas de ti. Siempre te la pasas haciendo muñecas pero nunca estás con nosotras, nos hemos cansado y exigimos irnos.
Soraya les dijo ya voy, déjenme hacer unas cosas y conversamos sobre ellos, Soraya entro en la habitación que daba luego del taller de muñecas y desapareció. Cuando regreso mostró un cuchillo y les dijo en un tono amenazante: si quieren irse primero tienen que tomar este cuchillo y arrancar de cada una de ustedes un pedazo de tela.
Así fue como Soraya pudo conseguir tela vida de muñeca para mezclar en el telar. Actualmente Soraya vende muñecas vivas genuinas. El problema es que al poco tiempo las muñecas se cansan de sus dueños y quieren irse argumentando abandono.