La granja proveía todos los días de 150 huevos, en las mañanas se podía sentir ese aroma a huevos fritos de pato. Los huevos de patos suelen ser más fuertes que los huevos de gallina. Si los has probado alguna vez entenderás lo que digo.
Siempre solían haber trabajadores, sobre todo en la temporada de invierno, el trabajo en el campo no es fácil y en temporada fría las heladas hacen imposible el trabajo de 1 solo hombre .
Uno de los trabajadores siempre relataba sus problemas en la escuela, de riña en riña transcurrió la adolescencia de este trabajador, lo más chistoso del caso es que en el campo había peleado varías veces con algunos de sus compañeros y había perdido además siempre andaba con un ojo morado.
Todos los días los trabajadores comían un aproximado de 20 huevos en el desayuno y 20 más en el almuerzo. Esta acción dificulta que la acumulación semanal llegue a su objetivo y se pueda vender la cantidad asignada a los abastos.
Muchos de los compradores mayoristas se están quejando ya que los consumidores se quedan fácilmente sin huevos.
El dueño del campo esta mañana a despedido a 10 de los 20 trabajadores. Algunos de ellos molestos porque ni si quiera obtuvieron una buena paga de liquidación y además ya no tendrán que llevar a su casa.
El dueño está a punto de perder sus principales clientes. Proveedores de otros establecimientos.
En su casa lo espera una escopeta con doble cartucho, su esposa dice que ya no puede sostener la finca y mucho menos seguir vendiendo la misma cantidad de huevos.
Juan fue camino al ayuntamiento a buscar ayuda por paro forzoso.