Una noche oscura y tormentosa. La lluvia caía a cántaros, como si intentara ocultar la escena del crimen.
La casa estaba tranquila y silenciosa, salvo por el suave repiqueteo de las gotas de lluvia sobre las tejas.
Pero entonces... ¡un ruido! El sonido de pasos que venían del piso de arriba, seguido por el crujido de una puerta que se abría lentamente. Luego, silencio de nuevo, pero solo por un momento.
Un grito atravesó el aire. Fue seguido por otro y otro y otro, ¡hasta que parecía que venían gritos de todas direcciones a la vez! Y luego... silencio una vez más.
La puerta se abrió de nuevo, pero esta vez sin crujir, se abrió rápida y suavemente, como si alguien supiera exactamente cómo abrirla sin hacer ningún ruido.
Entró el Detective [nombre], flanqueado por su compañero [nombre]. Habían sido llamados para investigar un robo que había tenido lugar esa misma noche: alguien había irrumpido en la casa de la víctima y se lo había robado todo, ¡incluidas sus vidas!
Los detectives estaban decididos no solo a descubrir quién cometió este terrible acto, sino también por qué sucedió en primer lugar.
Todos en la mansión estaban muertos, 1 asesino acabo con todos, el misterio comenzó cuando cabezas mutiladas empezaron a aparecer en diferentes partes del pueblo, vecinos y amigos se reunieron en una mansión luego que el jefe de la policía fuera asesinado.
Esa noche uno a uno fueron muriendo, asesinatos de forma inusual en una noche de lluvia y después de haberse ido el servicio eléctrico.
Cuando amaneció había dos personas vivas, la viuda de la mansión y el capitán de fragata Martinez, empezó un forcejeo entre ambos hasta que un cuchillo atravesó la espalda del capitán, la viuda había asesinado al último visitante de aquella noche.
La viuda inmediatamente fue a lavarse las manos y cuando regresó de la cocina se resbaló con la sangre y su nuca pegó con tanta fuerza en la escalera que murió en el acto.