Nuestro paseo inicio en la Plaza Las Heroínas, donde esperamos el Jeep que nos trasladaría hasta Los Nevados. La dificultad de la carretera es considerable (sólo es para 4x4). Los caminos estrechos nos hicieron poner los pelos de punta en muchos momentos. Durante el trayecto hicimos una parada para experimentar de la gastronomía local con chocolate caliente, pastelitos de Trucha y queso ahumado. Aproximadamente en cuatro horas llegamos a nuestro destino. Hoy en día también se puede llegar desde el teleférico en mula.
Los Nevados es un pueblo fundado por los españoles en 1.591. Está separado de Mérida por los picos el Toro, El León y el Pico Bolívar. En este lugar hay importantes siembras de papa, trigo, ajo y caraotas negras.
Nos hospedamos en la Posada Guamachi, súper recomendable, gente responsable, atenta y organizada. Luego de desempacar, tomamos el almuerzo y dos equinos nos esperaban para llevarnos a la Truchicultura.
El camino a la Truchicultura (en mula o caballo) es de aproximadamente 45 minutos, el clima es frío y la naturaleza exuberante.
Hicimos una parada en una hermosa caída de agua para tomar fotos y merendar. Creo recordar que el nombre de esta cascada es Media Luna.
La entrada de la Truchicultura está adornada de flores y te invita a tomar fotos del esplendoroso paisaje.
Al llegar los lugareños nos hicieron un recorrido corto, nos explicaron que consiste en la cría de truchas en piscinas acondicionas y Mérida es ideal porque la trucha necesita agua dulce y fría. Aquí nos ofrecieron pescar nuestras truchas y cocinarlas al momento. Puedes pedirla sola o acompañada de ensalada y arroz.
La Truchicultura está atendida por su dueño un señor muy humilde que posee una bodega de bahareque al lado de las piscinas. Donde también podemos adquirir Cerveza y chucherías.
En este pueblo no existe punto de ventas ni cobertura telefónica. Es para desconectarse completamente y contemplar el silencio y majestuosidad de la naturaleza.
En la noche el frío es atroz, pero nada que una buena cobija, un abrazo y un chocolate caliente no pueda aliviar.
Para despedirme les dejo un vídeo grabado desde la Posada Guamachi por el Sr. Hernán José Sira (en el 2.014)
Todas las fotos son de mi propiedad capturadas con la cámara de mi fiel Samsung XCover 3.