Hoy ha sido un día afortunado revisando publicaciones he encontrado esta y me llama la atención como el tema de la gratitud me persigue.
Desde hace algún tiempo la gratitud es algo que quiero tener en cuenta siempre, a pesar de que las cosas no surjan como lo espere, tratar de sacar el mayor provecho de la experiencia y ver lo positivo de lo ocurrido sigue siendo mi norte. Eso quizá me haga parecer como muy ingenua, pero no importa, la sensación de agrado que tengo cuando observo los beneficios de andar en esa onda y no en la de la queja me hacen afianzar mi creencia.
Un libro de Ricardo Bulmez que leí hace años contaba la experiencia de una monja que cargaba con ella un vasito de agua para mojarse la boca con frecuencia, ante la preguta curiosa de él con respecto a ese hábito, ella le dijo que había nacido sin las glándulas salivales, algo para lo cual no había solución. Esto le produjo a él el deseo de agradecer su saliva. Y es que indudablemente todo nos ha sido dado, mientras nos quejamos por una carencia específica olvidamos la abundancia en otras cosas que sí tenemos.
Despertarnos en la mañana y tomarnos el tiempo para agradecer por la vida, el sol, el agua, el techo, la cama, el cuarto, y tantas cosas más es un hábito muy beneficioso porque nos instala desde muy temprano un bienestar que no se borrará fácilmente; si mantenemos este principio con nosotros, lo demás irá llegando paulatinamente.
Mientras escribo y tengo la televisión encendida escucho la queja de unas jóvenes por el acabado de sus uñas recién esculpidas, no están conformes con el resultado y este comportamiento lo observamos en la televisión y en la vida constantemente. Muchas quejas son sobre cosas tan insulsas, que muestran simplemente que existe un hábito a lamentarse que forma parte de una manera de vivir.
El post que leí de
, expone como llegó a la elaboración de un Diario de Agradecimiento, es el ejercicio que propone en su publicación, allí cuenta cómo le ha dado resultado llevar por escrito sus razones para agradecer y como desde que lo ha hecho ha cambiado su manera de ver su vida.
Es una excelente idea que ya hemos comentado en algún momento, escribir esas cosas diarias que nos resultan dignas de agradecer y cuando ya no nos parezca que haya alguna, aparecerán otras que quizá no habíamos considerado que eran motivo para hacerlo. Les invito también a hacer ese ejercicio diario, quizá pronto estemos compartiendo las bondades de su implementación.
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