En el mundo surgió la necesidad de dar la hora con precisión en los 24 husos horarios que existen actualmente, esta pieza relojera pudiera decirse que es un invento algo reciente en la historia del cronometraje.
En el año de 1885, el relojero suizo Emmanuel Cottier ideó un sistema muy capaz y útil para saber de hora mundial que presentó a la Société des Arts, en ese entonces su hijo Louis-Vincent le siguió en el oficio y asistió a la escuela de relojería de Ginebra, la cual es una de las más importantes del mundo y no solo asistío si no que logro éxito y ganó varios premios, entre ellos un puñado de Patek Philippe.
En el año de1931, Louis había perfeccionado de una forma maravillosa su propio mecanismo de hora mundial, este fue desarrollado para un reloj de bolsillo, pero no tardo mucho en aparecer e interesarse marcas como Rolex, Vacheron Constantin y Patek Philippe y Louis les entregó docenas de versiones para estos últimos, estos a su vez utilizando su calibre HU. Los relojes mundiales que en la actualidad se fabrican siguen el principio de Cottier.
Los nombres de las localidades y de las ciudades de donde está el reloj se rodean la periferia de la esfera por encima de un anillo interior, el cual es de 24 horas que gira en sentido contrario a las agujas del reloj. El movimiento del anillo es el que coordina de forma simultánea las horas de todos los husos horarios, mientras que por otro lados aguja indica la hora local de la ciudad indicada a las 12 horas
Hoy en día, el sr Cottier tiene una plaza en Ginebra que lleva su nombre, y los relojes con hora mundial que creo le hicieron una cápsula bien especial donde refleja el tiempo de las épocas en las que se fabricaron; cada esfera muestra el clima político.
Desde la década de 1970 este tipo de relojes se convirtieron en coleccionables para el mundo de coleccionistas.