En este ámbito para poder resolver la mayor parte de los problemas de distintas enfermedades complicadas y consideradas incurables, en eso quieren los científicos poder abordar en el futuro con los ordenadores cuánticos, los cuales serán capaces de solventar sus propios errores, como la ayuda que proporciona y la optimización, los del ámbito dentro de la criptografía o la inteligencia artificial, en esto será fundamental poder disponer de varios millones de cúbits. El procesador cuántico más avanzado del momento del mercado es actualmente lo tiene IBM, este cuenta con un poco más de un millar de cúbits, por lo que es evidente que puedan confrontar muchos desafíos tecnológicos que es necesario y muy favorable resolver.
En conclusión esta es la tecnología me parece en lo personal muy buena y atractiva para poder enfrentar enfermedades graves de difícil cura y está cuenta con un mayor respaldo y una mayor inversión, en este ámbito es Probablemente que esta estrategia es la que nos ayudará a tener más cúbits,
Las trampas de iones en estos momentos son la principal alternativa a los cúbits y son superconductores. Esta es la tecnología en la que están trabajando y implementando y estudiando de forma continua, entre otras empresas, IonQ y Honeywell, estos se caracterizan por utilizar átomos ionizados, poseen una carga eléctrica global de categoría no neutra. Esta propiedad ayuda de gran forma y permite mantenerlos aislados y confinados en el interior de un campo electromagnético de gran forma.
Explicado de esta forma se nota algo muy complejo, pero realmente lo es pero lo es más importante, es todos estos ordenadores cuánticos gracias al algoritmo correcto y adecuado son capaces que puedan los científicos a entender el mecanismo del plegamiento de las mismas proteínas que puedan generar o desencadena enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson y a su vez poder entender bien este fenómeno es el primer paso hacia la elaboración de un tratamiento eficaz.
Este resultado para el mundo sera es muy prometedor y importante pero aún queda mucho trabajo por hacer y un largo camino de pruebas y verificaciones para que los ordenadores cuánticos nos ayuden enfrentar a estas enfermedades.