Es momento de apoyarnos entre nosotros y ser consientes con las personas que nos rodean, sin duda muchos de nosotros por la dichosa pandemia, nos hemos quedado sin trabajo, sin negocios, al igual que varios de nuestros amigos, y el sistema no para, las deudas siguen esperando por ser saldadas, y podemos caer en depresión y ansiedad, pero ¿qué demos hacer en estos momentos difíciles para apoyarnos entre amigos?
Para mí la palabra correcta es Ayudar, Servir. Si algo aprendí en esta cuarentena es que servir llena el corazón, servir a los demás, no de una forma esclavizante, todo lo contrario, servir con amor, muchas veces mi mamá me repitió en mi niñez esto y jamás lo entendí, - “Yo no soy sirviente de nadie”-, le decía, pero ahora puedo entender aquellas palabras sabias de mi mamá.
Es más servir no solo te llena el corazón a ti, sino que entiendes que el corazón del otro se llena al igual que el tuyo, eso es amor entre amigos, hermanos, seres humanos tratando de salir de la pandemia a flote, si puedes apoyar a un amigo con un consejo, con un negocio, si puedes decirle que no esta solo, que le puede ayudar a estudiar, a estar un poco tranquilo en medio del caos, seguramente todos daremos un paso adelante y este final será como una película de Disney.
Muchos de mis amigos en este tiempo tuvieron que cerrar sus locales, muchos tuvieron que despedir a su personal y bajar las puertas para siempre, y la mayoría de ellos ahora trabaja desde casa, tratando de ver la manera de sacar a su familia adelante, posteando sus productos en las redes sociales, se reinventaron, con el miedo en sus corazones, porque emprender no es nada fácil, peor aún con las fauces de los tiburones gigantes de cadenas enormes ahí afuera esperando, y además con el miedo de no poder comer, entonces es hora de apoyar a los pequeños emprendedores de este mundo, un mundo que nos ha enseñado a no apoyar, es hora de darle batalla, si tienes un amigo que vende café, pan, tortas, ropa, si conoces que tu vecina vende hamburguesas en la calle, si conoces a un pequeño artesano, artista, zapatero, es hora de apoyar, puede que en unos años puedas ver un cuadro de miles de dólares en tu pared, unos zapatos que ya nadie puede adquirir, una vasija que te ayude a cocinar, o que decore de manera hermosa tu casa, y te aseguro que cada vez que lo veas se te llenará el corazón al recordar que pudiste ayudar, a ese alguien que tanto lo necesitó en ese momento para llevar el pan a su casa.
Antes de la cuarentena con mi esposo dejamos los papeles para el préstamo de nuestra casa en una institución bancaria, debía venir el perito y ya todo estaba listo, semanas después el Covit-19 nos cerró las puertas a nuestros sueños, pero nos abrió las puertas a otros, ¡Esperemos! Nos dijimos. ¡No es momento de construir! De pronto en cuarentena, conocimos a Martha. Martha es una señora que vive en el campo y se dedica a la producción de ladrillos, la verdad es que la humildad y la forma de ayudar de Martha me dejó asombrada, ella ayuda a más de una persona que no tiene casa, junto con su esposo, construyó un basurero para que la gente no tire la basura en el poste de la esquina, nos ayudó a construir un hermoso horno de leña, que sin ella no creo que hubiera sido posible jamás.
Ella nos incentivó a que construyamos nuestra casa, sin grandezas ni lujos, una casa para vivir, para crear, para jugar con los hijos, para leer, cocinar, amar, amar la tierra, los animales la naturaleza, nos dijo no pierdan la esperanza, ¡Hagan no más!¡Dios provee! ¡Nosotros les hemos de ayudar! Es asombroso, ver como una persona tan humilde tiene tan grande corazón, la voluntad de salir adelante, pero con las demás personas sin dejar atrás a nadie.
Te invito a que ayudes a algún amigo, mira a Martha, ella es una cocida que vive en mi pueblo, y sin embargo quiso ayudarnos dejando su tiempo al lado, porque no incentivar a alguien a cumplir sus años mas anhelados, muchos de nosotros estamos deprimidos, muchos de nosotros se quedaron con sueños sin cumplir, es hora de ser la voz al final del túnel, de ser Martha, a la cual sin importar nada, vino feliz a compartir con mi familia, con una enorme sonrisa de satisfacción el pan que hicimos en nuestro hornito de leña. Creo que faltamos más Marthas en este mundo, más amor, más amigos, más humanos apoyando a otros a cumplir los sueños de nuestros amigos, a la final todo en la vida se basa en el Karma.
Muchos de nosotros en esta cuarentena hemos presentado síntomas de depresión ansiedad, no todos vivimos en lugares con amplios patios para huir, no todos tenemos familia para abrazar, pero todos tenemos un amigo, y si no lo crees, tú puedes ser ese amigo que alguien en algún lado, en este momento está necesitando, solo un mensaje en WhatsApp, o en Messenger puede ser suficiente para alegrar el día de quien pueda estar necesitando un soplo de vida en esta episodio triste.
No fuimos hechos para estar solos, aunque muchas veces creamos lo contrario, con el ruido, los gritos de los niños, el ladrido de los perros, creemos que necesitamos huir lejos para encontrarnos a nosotros mismos. Y de pronto ahora que lo tenemos, podemos reflexionar en medio del silencio y la soledad que no fuimos creados para vivir sin otros seres. Así, que es momento de escribir a un amigo y darle el apoyo que necesita, el cariño de un ¡Hey, que tengas un lindo día!
Después de todo que sería este mundo sin amigos a quienes querer como hermanos y abrazarlos hasta que se rompan los huesos, reír hasta morir, hablar sin parar días enteros, personas en quien confiar los más íntimos secretos, y de igual manera es hora de apreciar, a aquellos que han decidido escogernos como amigos. Pues bien, has honor a ese título que alguien te confirió con toda su confianza.
¡Y espero que estos consejos te fueran de gran ayuda, Amigo Mío!