¡Buenos tiempos para vuestros asuntos, amigos de Steemit!
Un día al estar conversando con mi madre, me relataba que tenía dolencias en la cadera; ¿ya fuiste al doctor? – le pregunte aquella vez. – Sí, el mes pasado estuve en consulta, me mando unos exámenes, y concluyo que era desgaste; esto es debido a los años trabajados y a los hijos engendrados; conclusión: ¡que tomara calcio y tuviera paciencia.! Yo lo que necesito es un milagro, acoto aquella vez. – Sabes, me gustaría ir a un santuario que se llama “El Señor de los Milagros de Buga”- terminó diciéndome con cierta timidez. -
*Extraído de la Biblia: libro del pueblo de Dios- Hechos 3:1-10-
Sintiendo curiosidad por el tema del milagro que pidió mi madre, le preguntamos al taxista en Bogotá ¿usted sabe donde queda Buga, el santuario? – Esa población queda a varias horas de camino, pero aquí hay un santuario- hijo; por la calle 80, si gustan los dejo allí y al lado hay un centro comercial donde pueden almorzar. - Listo, dijimos; llévanos al santuario. Y nos embarcamos en lo que a continuación vamos a relatar…
Al llegar vimos muchas gentes, mucha algarabía, esto es un bazar; encontramos comida, reliquias religiosas, velas. ¿Preguntamos de que iba este lugar? Una joven dijo: cómprenme esta novena, cuesta tan sólo 5mil pesos, léanla, y en 10 minutos estarán informados. Vale; nos hemos sentado en una cafetería, y en 5 minutos ya sabíamos el tema. Resulta que una mujer indígena por allá en los años 1600, se encontró una cruz que bajaba por el río donde ella lavaba ropas ajenas, a cambio de unas monedas. Feliz la llevo a su casa y la coloco en una cajita de madera que ella misma armó.
Una vez un misionero le hablo de un Cristo milagroso; y ella quería tener uno, pues era muy pobre y le gustaba ayudar a los más necesitados. Llevaba cierto tiempo ahorrando para comprar una de esas cruces; pero un hombre muy necesitado, le partió el corazón con su relato y decidió entregarle todo cuanto tenía ahorrao. Por eso cuando vio la cruz bajar hacia ella, dijo: -Diosito me ha escuchado, ¡este es mi milagro! –
Nos contaron en el café que todos los domingos, este santuario es muy visitado por gentes de todas partes; son devotos en busca de su milagro; algunos viajan horas y horas; otros viven aquí al lado. Pero en especial los días 14 de cada mes, es incontrolado el ascenso de los peregrinos. Las personas hablan y dan testimonio, que Sí, han sido bendecidos con sanaciones, atribuidas a -Jesús Cristo- quedamos asustados con el lugar, no había por donde pasar, que bullicio, ¡qué comercio, que vida se respira en este lugar, decíamos!
- Altar principal del santuario-
Entonces, siguiendo con nuestro relato, la indígena devota, limpio la imagen en forma de cuerpo humano pegado a la cruz y la guardo bien; sin embargo, mientras dormía, sintió golpes en la cajilla; para asombro y sorpresa, estaba creciendo el Cristo, Dijo, ¡asustada! y todos los días crecía más y más. Corrió a contarlo a la curia española de su tiempo; y ellos la hicieron quemar; de ahí su color negro. Pero mientras ardía la imagen en llamas, brotaban gotas como de agua del cuerpo y de la cabeza sangre.
-Tomas a mano alzada -
Los vecinos y curiosos de la quemazón; con trapos untados de esos líquidos que emanaba el Cristo; corrían a sus hogares, y sus enfermos quedaban sanados: paralíticos, geste postrada en cama, los demonios salían a perderse; eso dicen las leyendas para testimonio de la fe y la creencia. La figura no se quemo solo cambio de color. Debido a los testimonios, la iglesia de ese tiempo le toco aceptar tal Santidad. Con el paso de los años la humilde choza, sobrevivió a un terremoto.
Y hoy en día, allí se construyó un gran Santuario; estamos hablando de la ciudad de Buga en el departamento del Valle del Cauca. Desde entonces allí siempre se espera el milagro de Dios. Y, debido a la Fe de los peregrinos, esta sede o hija, cumple con el mismo propósito. – Dice un relato Bíblico que por su fe cada cuál será sanado- ¿cierto o falso? Ahí está el detalle, de todo este algarabío, de todo este movimiento religioso y comercial; y como dicen por aquí: “mientras unos vienen a rezar, otros hacen su agosto comercial.”
Ingresamos al templo cuando hubo una sesión de testimonios; “decían las personas: - en gratitud al Señor de los Milagros que me sano los ojos, que me sano del cáncer, que me libro de las garras del enemigo, que me volvió a prosperar después de haberlo perdido todo” etc. Para estos milagros, Hay que hacer unos rezos que les llaman novenarios, ósea leer el librito por nueve días y hacerlo con Fe. Hay una cita en Mateo 21:22 que dice: “Y todo lo que pidieres en oración, creyendo, lo recibiréis” Pero, hay otros que vienen a pedir, que están desesperados, angustiados. Entonces hacen oración comunitaria por esas necesidades; y como decimos: -la unión hace la fuerza-
Así de fantástica fue nuestra experiencia en el santuario. Entramos y Salimos muy despacio, pidiendo permiso; para unas fotos poderles mostrar. Y del almuerzo, ni modo, habiendo tanta tentación alrededor, no hubo necesidad de ir al centro comercial. Degustamos pasabocas del lugar: -Canelazo pa´l frío dicen por acá- es la combinación de agua con panela, canela en astilla, hierbas aromáticas y un ligero sabor a licor; bien caliente, para poderlo disfrutar.
Y no podía faltar, la Biblia actualizada para tu fe afianzar. Vienen varios autos y en la parte de atrás, traen toda una tienda o librería, y a buen precio para poder ahorrar, como es improvisada la venta; impuestos no te hacen pagar. Enhorabuena por los amigos de Steemit, que nos acompañaron hasta acá; queda la pregunta: ¿le contamos a Mamá?
¿Y qué es un milagro? La real academia de la lengua dice: Milagro: Suceso extraordinario y maravilloso que no puede explicarse por las leyes regulares de la naturaleza y que se atribuye a la intervención de Dios o de un ser sobrenatural. Hasta pronto, con otra especial aventura; ¡les dejamos con nuestro abrazo virtual!
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